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La cooperación en Bichos, la película

  Bichos, Una aventura en miniatura, la película de Pixar, se ha convertido en un clásico no sólo para los niños sino también en el gusto de muchos adultos. La cinta es buena en primera instancia debido a la metáfora que crea en la mente de uno: es muy difícil seguir la trama teniendo presente que no son seres humanos sino hormigas, saltamontes y otros insectos los personajes; pero resulta que su conducta, su comportamiento, es la de los humanos y tarde o temprano, si nos dejamos llevar por la historia, nos identificaremos con algunos de los personajes, en especial con Flik. Flik es una hormiga distinta de las que veremos en el video al final del post; él es una hormiga muy propositiva y con una voluntad de cooperación quizá un poco excesiva, incluso para su hormiguero, incluso, ese mismo afán lo convierte en individualista, lo cual ya es una conducta desviada para su gente. La cooperación en sus dos extremos es clara en esta película, por un lado tenemos al individuo y sus intenciones de hacerse útil y cooperar, por el otro tenemos a la hormiga reina y el resto de la colonia: un grupo exitoso pero chantajeado (le llamaríamos bullying si fueran escolares) por los saltamontes de Hoper. Toda la historia gira en torno a la cooperación y los distintos logros que se pueden alcanzar haciendo uso de este valor; de hecho, la abolición del tributo de las hormigas a los saltamontes no se hubiera podido dar sin la cooperación de un grupo de insectos de circo… Es pues, Bichos, Una aventura en miniatura, una película que bien pudiera ser explotada como punto de partida para la reflexión del valor de la cooperación en el aula. Les dejamos un fragmente del inicio de la película y en el que podemos ver desde este inicio a la cooperación como núcleo de la vida de las hormigas.