Agradecemos al patrocinio de:

Suscríbete para recibir más noticias


El patito feo: cuento sobre tolerancia

Te compartimos una adaptación de un clásico de Hans Christian Andersen: El patito feo, cuento sobre tolerancia.

- Al final encontrarás unas preguntas para reflexionar sobre el valor de la tolerancia.

 El patito feo

Era verano y todo florecía. Una pata estaba empollando sus huevos y esperaba que sus polluelos rompieran el cascarón. Pronto, así ocurrió. De cada uno comenzó a salir un pequeño pico y poco a poco fueron surgiendo las diminutas aves, que más bien parecían bolas de algodón dorado.

-¡Qué crías tan preciosas! –comentó una vieja pata vecina que pasaba por allí.

-Muchas gracias, todas se parecen a su padre –respondió muy orgullosa la madre.

Sin embargo, aún faltaba por romperse un cascarón: el del huevo más grande de todos. Al cabo de unas horas y con mucho trabajo, salió de él un patito negro y grandullón.

-Está muy feo –opinó la vecina.

-Es diferente a todos, pero yo lo encuentro hermoso. Como mi pequeño que es lo educaré junto a sus hermanos y lo llevaré a conocer a los demás patos –sostuvo la madre.

Pero sus hermanos, los otros patos y algunas otras aves de corral lo rechazaban. Según ellos, era tonto y muy feo y por ello no merecía pertenecer a su grupo. Las cosas empeoraban cada día para él.

Estaba triste por el rechazo, que finalmente el patito decidió huir y buscar suerte por otra parte. Estuvo en una granja donde tampoco lo trataban bien, pasó el invierno con mucho frío y sin alimentos suficientes. Al cabo de unos meses llegó la primavera y él seguía buscando fortuna. Una mañana pasó cerca de un lago cristalino y vio un hermoso conjunto de cisnes que nadaban en él, bajo de las ramas de los árboles en flor. Era una escena preciosa. -¿Me puedo meter al agua con ustedes? –se aventuró a preguntarles. -Claro que sí, eres uno de los nuestros-respondió el mayor. -No se rían de mí, ya sé que soy bastante feo. -No es burla, mira tu reflejo en el agua. El patito no podía creer lo que estaba viendo en la superficie del lago. En el curso del invierno se había transformado en un cisne tan blanco y elegante como los que nadaban ahí. Así, pues se echó a nadar con ellos. Los niños que pasaban miraban emocionados: -¿Ya vieron al nuevo cisne? Es el más hermoso de todos los que hemos visto –opinaron.

Cuando sus hermanos y las demás aves que antes lo habían rechazado lo descubrieron, se dieron cuenta de que toda criatura viviente guarda, secretamente, su propia belleza y está llena de dignidad. Lamentaron no haberlo reconocido a tiempo.

Él no podía creer lo que estaba ocurriendo. Mientras lo elogiaban pensó para sí: “Nunca soñé tanta felicidad cuando era el Patito Feo”.

 Para reflexionar con los hijos e hijas

  • ¿Eran razonables los motivos de los patos para tratar mal al Patito Feo?
  • ¿Qué habría ocurrido si los patos hubieran aceptado al Patito Feo?
  • ¿Qué piensas de que el Patito Feo se haya ido del lago?
  • ¿Conoces a alguien que sufra lo que El Patito Feo?

Únete a la plática sobre el valor del mes de la Tolerancia, en las redes sociales de Fundación Televisa en @fundtelevisa, facebook.com/fundaciontelevisa.tieneselvalor y facebook.com/FundacionTelevisa