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Integridad

 

El derecho a estudiar

El 9 de octubre de 2012, en Mingora, un pueblito de Pakistán, un terrorista abordó un autobús escolar y disparó contra una niña de 15 años llamada Malala Yousafzai, hiriéndola gravemente. ¿La razón? Ella había expresado su enojo contra los talibanes que controlaban la zona por prohibir la educación a las niñas. En numerosas ocasiones ella manifestó su derecho a ir a la escuela, tal como hacían los niños. Malala fue ingresada en un hospital mientras en Mingora cientos de personas protestaban por el atentado. La noticia desató una ola de indignación en todo el mundo. Tras recuperarse, Malala regresó a la escuela. “Volver al colegio me hace muy feliz”, declaró. “Mi sueño es que todos los niños en el mundo puedan ir a la escuela porque es su derecho básico.”  

 

La integridad de los niños y las niñas

De nada sirve tener valores si no vivimos de acuerdo con ellos. Existen personas que se la pasan diciéndoles a los demás que sean honestos y, sin embargo, en su vida privada se comportan de manera poco honrada. También están quienes nos aconsejan practicar el perdón, sin darse cuenta de que ellos no han sido capaces de perdonar a alguien que los ofendió en el pasado. Por otro lado, todos hemos conocido a individuos que exigen un trato respetuoso, pero suelen ser groseros con los demás. Asimismo, podemos mencionar el caso de aquellos gobiernos que, por un lado, se vanaglorian de promover la paz, mientras que, por el otro, le declaran la guerra a otros países a la menor provocación. La integridad significa que no existe distancia entre nuestros pensamientos y nuestros actos. Las personas íntegras no dicen una cosa y luego hacen otra, sino que se mantienen firmes hasta el último momento. Han hecho una promesa consigo mismas y son fieles a dicho compromiso, aunque a veces les resulte difícil o les traiga problemas. La integridad nos invita a actuar lo mejor posible en cualquier circunstancia y en todo lugar, no solamente cuando nos felicitan, nos conviene o nos resulta útil.

Ser integro quiere decir que nuestros valores guían todos los aspectos de nuestra vida, que forman parte de nuestra existencia de manera integral. En el cuento que acabamos de leer, nos encontramos con Emiliano Zapata, el líder revolucionario cuya conducta era un reflejo de sus ideales. El pueblo lo siguió porque sus palabras estaban en concordancia con sus acciones. Pero en el relato también conocimos a una humilde maestra de escuela quien, a su manera, también nos da una lección de integridad: su compromiso con la educación y su amor a la enseñanza se reflejaban en las clases que con tanto amor impartía. Como ellos hay muchas otras personas cuya rectitud es un ejemplo para todos. Tal es el caso del presidente sudafricano Nelson Mandela, fallecido en 2013. Las palabras de Mandela en contra de la discriminación y en favor de la hermandad no eran sólo discursos, sino parte de un compromiso personal que mantuvo toda su vida y que incluso le costó la cárcel.  

¿Y tú qué piensas…? 
• ¿Habías escuchado antes la palabra “integridad”?
• ¿Cuál crees que es la principal diferencia entre una persona íntegra y alguien que no lo es?
• ¿Consideras que vale la pena esforzarse para ser alguien íntegro?
• ¿Te esfuerzas por ser mejor cada día?