Acciones de Disciplina

Cada Cosa en su Lugar

El mundo es un lugar más o menos organizado gracias a los seres humanos que cumplen con las obligaciones que les corresponden en el momento oportuno. Las personas llegan a su trabajo a tiempo y realizan la tarea que les toca llevar a cabo. Por ejemplo, Fernando Escalante, un repartidor de gas, llega a la central gasera a las 5:00 A.M. (se levanta una hora antes) ayuda a llenar los tanques y luego sale con el camión repartidor. Gracias a él cientos de personas pueden calentar los alimentos y el agua para bañarse. El orden y la disciplina indispensables para estas actividades empiezan en su vida individual que se organiza para cumplir de la mejor manera con su actividad y ayudar a que el mundo funcione. Una buena forma de ir aprendiendo la importancia de la disciplina es la práctica regular de una rutina de ejercicio físico, cuyos beneficios se obtienen si la mantienes constante. Ninguna disciplina es natural. En primer lugar depende de reglas establecidas; por ejemplo, el reglamento del colegio o del club deportivo. En segundo, es resultado de un entrenamiento especial para lograr objetivos como despertar a tiempo o mantener acomodadas las cosas de la mochila. Seguir las reglas que nos marcan en la casa o en la escuela sirve para que todo funcione mejor y nos sintamos más cómodos a diario. Nos ayuda a aprovechar mejor nuestros recursos y compartirlos con los demás. Al mismo tiempo, nosotros también saldremos beneficiados de la disciplina que los demás tengan para sus compromisos. Al mantener el orden, además, podemos disponer de mayor tiempo libre para realizar las actividades que nos gustan. “Una verdadera flotilla de combate se mantiene junta por la fuerza y las disciplina de sus integrantes”. —Battlestar Galactica, 1978.

REFLEXIONA

El orden y la disciplina contribuyen al buen funcionamiento de todo. Si tus padres o tus maestros te indican cuáles son las reglas a seguir, ejerce el valor del respeto y hazles caso. Pero recuerda que no toda la disciplina es obediencia a los demás, también es un compromiso que tú mismo te impones. Por ejemplo, puedes ponerte la meta de mejorar tu desempeño en un deporte y entrenar con orden para lograrlo. Puedes ponerte la meta de guardar un poco de dinero para adquirir algo que te gusta, o evitar algún alimento que te agrada pero puede hacerte daño, como los chilitos en polvo que dan dolor de estómago. El orden y la disciplina funcionan hacia adentro cuando te entrenas para el autocontrol y sabes manejar tus deseos, tu carácter, tus emociones y las actitudes con las que respondes a lo que ocurre. Es decir, a veces tu guía serán tus padres y maestros, pero a veces, tú serás tu propio guía. Aunque tu lucha por mantener el orden en todos los aspectos de tu vida nunca debe detenerse, recuerda que nadie es perfecto y piensa que cada error abre una oportunidad. Pide consejos sobre orden y disciplina a tus mayores de confianza y nunca aceptes que te peguen o te ofendan. Si recibes maltrato en tu escuela infórmalo a tu familia. Si recibes maltrato en tu casa infórmalo en la escuela. Los consejos pacientes y cariñosos bastan para convertirte en una persona disciplinada y organizada. “Un ninja es honesto y bueno. Su mente, cuerpo y espíritu son uno mismo. Tiene autocontrol. Tiene disciplina.” —3 Ninjas, 1992

PROBLEMAS PARA PENSAR

Cuando te portas mal, cuando eres desordenado o indisciplinado, tus padres y los maestros se desesperan y a veces reaccionan con violencia. Pero en un mundo de valores esa respuesta no vale. Para recuperar el camino correcto lo mejor es que los niños y los adultos trabajen juntos. Si te portas bien, felicidades. Si te portas mal, responde a este ejercicio tachando la casilla de Si cuando te identifiques con la afirmación y la de No cuando no te identifiques. Compártelo con los adultos responsables de cuidarte y platiquen sobre los casos que digan Sí: Porque … “Quiero ver cuánto aguantan los adultos.” (si) (no) “En la escuela me indican unas cosas y en la casa otras.” (si) (no) “No entiendo bien las instrucciones que me dan.” (si) (no) “Me gusta hacer las cosas como yo quiero.” (si) (no) “Me siento un poco enfermo.” (si) (no) “Tengo hambre o sueño.” (si) (no) “No veo bien.” (si) (no) “Estoy aburrido.” (si) (no) “Me gusta llamar la atención de los grandes.” (si) (no) “No estoy contento en la casa o el colegio” (si) (no)

LO QUE DICE LA GENTE

“Me gusta que todas mis herramientas siempre estén en su lugar. Así es más fácil encontrarlas.” —David Ocaña, mecánico automotor, 35 años. “Las mejores travesuras se me ocurren cuando no tengo nada que hacer.” —José Valentín Sánchez, alumno de cuarto de primaria, 9 años. “Para obtener mejores resultados siempre hay que seguir una rutina de ejercicio.” —Daniel García, entrenador físico. “Recuerden siempre la gran importancia de esta palabra dis-ci-pli-na” —Volver al futuro, tercera parte, 1990.

LO QUE DICEN LOS LIBROS

“Todos los adultos que cuidan a un pequeño tienen la responsabilidad de guiarlo, corregirlo y relacionarlo con su sociedad para que tenga conductas apropiadas. La guía positiva y las disciplina son muy importantes porque promueven el autocontrol del niño, lo enseñan a ser responsable y a realizar elecciones cuidadosas. Entre más tiempo pasen los adultos impulsando el comportamiento positivo de un niño, serán necesarios menos tiempo y esfuerzo para corregir su mala conducta.” — Ibtisam S. Barakat y Janet A. Clark, La disciplina positiva y la guía de los niños.