Acciones de Familia
Construir una familia feliz es un esfuerzo de equipo en el que cada miembro tiene una tarea importante que cumplir. Trabajen con la familia en ejercicios combinados de esta forma:
Para los padres (o los adultos responsables)
  • Supervisen y apoyen la tarea de los niños.
  • Busquen información para explicarles si no entienden algún asunto.
  • Apóyenlos en sus sueños y proyectos positivos.
  • Reconozcan y premien los logros de los pequeños.
  • Compartan con los niños sus metas y problemas.
  • Relájense, diviértanse juntos y planeen actividades novedosas.
Para los hijos
  • Cuenten a los adultos de casa qué aprenden en la escuela.
  • Díganles qué les dejaron de tarea.
  • Compartan con ellos sus planes e ilusiones.
  • Infórmenlos de sus éxitos y problemas.
  • Pregúntenles a sus padres cómo se sienten.
Para ambos
  • Integren a los adultos mayores a la toma de decisiones.
  • Apoyen en conjunto a algún miembro con capacidades diferentes.
  • Acérquense a otros miembros: primos, tíos, sobrinos.
  • Integren a sus mascotas como miembros de la familia.
  • Inviten a sus amigos más queridos a ser parte de la familia.
 

Cultiva un árbol

Una forma de celebrar los lazos familiares es descubrir la historia de nuestra familia. El esquema para identificar a nuestros antepasados tiene la forma de un árbol fuerte y vigoroso, el llamado “árbol genealógico”. Los adultos deben imprimir la siguiente plantilla y llenar los espacios vacíos explicando junto con los niños explicando a éstos quién es quién en la familia. Los niños deben colorear el árbol y si quieren ilustrar con fotos o dibujos de retratos.  

Reflexiona

¿De dónde vienes?

Tú eres resultado de la combinación de cientos de personas que nacieron antes de ti. Tienes 2 padres, 4 abuelos, 16 bisabuelos, 32 tatarabuelos… ¡Quién sabe cómo se llamen los que siguen, pero siempre se duplican! De esta forma, si te vas cinco generaciones atrás llegarás al asombroso número de 1,024 antepasados que se combinaron hasta llegar a ti. Es difícil que sepas quiénes y cómo fueron esas personas. Sin embargo sí sabes quiénes y cómo son tus padres, tus hermanos, tus abuelos, tus tíos, las personas que integran tu familia. Ésta es resultado de la biología: para que nazca un niño es necesario que se unan un hombre y una mujer. Pero también es mucho más, la familia es una red de apoyo, cariño y protección organizada para que las personas no estén solas en el mundo. Está basada en tres puntos. 1) La convivencia: los miembros viven juntos o se mantienen cerca. 2) La responsabilidad: cada miembro tiene un deber. 3) Los derechos: a cada quien le corresponden privilegios en la organización. Un buen ejemplo es éste: ahora que eres pequeño, tus padres tienen la responsabilidad de cuidarte y alimentarte, es uno de tus derechos como miembro de una familia. Cuando tus padres sean ancianos, tú tendrás que cuidarlos y alimentarlos, es su derecho como miembros de una familia. El resultado: los miembros están protegidos permanentemente.

¿A dónde vas?

El apoyo, el cariño y la protección de una familia es resultado de un trabajo que implica esfuerzo, respeto y autonomía para cada uno de sus miembros que siempre debe tomar en cuenta a los demás. Tus padres deben esforzarse por darte lo mejor que puedan y tú debes esforzarte por aprovechar lo que te den. Tus padres deben respetar tu libertad y tus sueños personales y tú debes respetarlos a ellos como jefes del hogar. La autonomía garantiza que ningún miembro pierda su independencia, pero que pueda apoyarse en su familia para responder a los retos que se presentan en el mundo, más allá del hogar. La familia se convierte en la gran oportunidad de compartir y engrandecer los valores. ¿Cuál es el resultado? Lazos de cariño más firmes y seguros. Por eso hay que cuidar la familia y alejar todo lo que la pone en peligro. El riesgo más grande no está en la calle, sino en la casa, cuando el respeto se pierde y estalla la violencia: esposos que maltratan a sus mujeres, padres que maltratan a sus hijos, hermanos que abusan y pelean. Evita que ocurran cosas así en tu familia: nunca tengas respuestas agresivas en casa ni aceptes que se te trate con agresividad. Invita a los diferentes miembros a dialogar y resolver con paz sus diferencias. Trabajando así todos serán más felices y, cuando llegue el momento, podrás construir una familia fuerte y segura.  

Problemas para pensar

El modelo más común de una familia se llama “tradicional” y está formado por el padre, la madre y los hijos que viven bajo el mismo techo. Hoy día hay muchos modelos más, tan diversos como sus integrantes. Sus miembros viven juntos, están unidos por el cariño y pueden ser tan felices como una familia tradicional. Aquí hay algunos ejemplos:
  • La familia integrada por un padre y sus hijos cuando la madre murió o dejó la casa.
  • La familia integrada por una madre y sus hijos cuando el padre murió o dejó la casa.
  • La familia integrada por un padre o una madre solteros (nunca se casaron) y sus hijos.
  • La familia integrada por los abuelos que cuidan de sus nietos como si fueran sus padres.
  • La familia integrada por dos personas divorciadas que volvieron a casarse, los hijos de matrimonio anterior y los nuevos hijos.
¿Cuál es el modelo de tu familia? ¿Es distinto a los mencionados aquí? ¿Qué es lo que más te gusta de la forma en que está organizada tu familia? ¿Qué cambios le harías? Escribe en una hoja cómo te gustaría formar tu familia cuando seas grande.  

La familia en símbolos

En la imagen vemos al formato básico, pero no el único, de una familia. Del lado izquierdo aparece en padre; del derecho, la madre. Entre ellos se encuentra el hijo, que llevan tomado de la mano y une a sus dos padres. Aparecen encerrados en un círculo que representa el sentido de unidad y protección.