Acciones de Felicidad

En busca de la felicidad

Todas las acciones que desarrollamos en la vida requieren un gran esfuerzo. Piensa en lo que tienes que hacer para ir a la escuela y obtener buenos resultados. Reflexiona sobre las actividades que hacen tus familiares para ganar el sustento de la casa. Piensa también en lo que exige tener un hogar limpio y ordenado. Cada uno de esos procesos es la suma de mil pequeñas tareas que requieren atención y cuidado. Por ejemplo: levantarse, preparar el desayuno, lavar los trastes, recoger la basura, tender las camas, darte un baño, vestirte, etcétera, etcétera… Muchas veces hacemos todo esto como robots, en una forma automática, sin detenernos a pensar mucho en lo que buscamos con esas tareas… ¿Para qué deben servir en conjunto? Entre todos los deseos que hay en el corazón humano, el más alto e importante es estar contentos, sentirnos bien con nosotros mismos, con lo que hacemos y con las personas que nos rodean. En eso consiste la felicidad y debemos orientar nuestras acciones grandes y pequeñas en la vida pensando siempre en ese objetivo: si limpias la casa es porque te sentirás mejor en un ambiente ordenado e higiénico, si estudias es porque te realizarás en una profesión, si haces deporte es porque disfrutarás tu propio cuerpo y si vas a tomar un refresco con un amigo es para compartir un gran momento. Cada una de esas acciones debe darte satisfacción para que, en conjunto, te sientas contento. “La felicidad es un bien que el oro no puede comprar.”

—El conde Duckula, 1988

REFLEXIONA

Nadando contra la corriente Un mundo ideal sería aquel en que todo se ordenara o ajustara para que nos sintiéramos contentos y satisfechos. Pero ese mundo sólo existe en las leyendas y la realidad no es así. Hay muchas circunstancias que se oponen a nuestra felicidad, por ejemplo, las necesidades económicas, los problemas de salud, los conflictos que hay en la familia o en la sociedad. Buscar la felicidad requiere, en buena medida, ir venciendo todos esos obstáculos en una lucha constante que dura toda la vida. A veces esa lucha es muy difícil, pero también tiene una parte muy emocionante: estamos modificando las cosas para sentirnos cada vez mejor. Algunas personas piensan que conquistar la felicidad es llegar a una situación donde ya no hay problemas. Pero esa situación tampoco existe, cada logro nos abre la puerta de nuevos retos y dificultades que no imaginábamos. El secreto consiste en aceptarlos sin perder nunca la esperanza de que tendremos fuerza e inteligencia para superarlos. Al mismo tiempo, mientras hacemos ese esfuerzo con entusiasmo —y, de preferencia, con una sonrisa— debemos aprender a disfrutar y aprovechar los momentos que despiertan nuestra alegría: un día soleado, una reunión de amigos, las palabras de cariño que nos dicen o las locuras de nuestra mascota que a veces nos hacen reír a carcajadas. Cuando pasen los años sabrás que conquistar la felicidad es, simplemente, esforzarte a diario por estar mejor y saber aprovechar lo bueno que te da la vida. ¡Empieza hoy mismo a buscarla! “Me imagino que la felicidad está donde tú la encuentras.”

—Los Simpsons, 1989

PROBLEMAS PARA PENSAR

De acuerdo con los especialistas en la conducta humana, la felicidad y la alegría son la cima de una pirámide de necesidades que deben irse satisfaciendo: • Nivel 1 (Base). Necesidades fisiológicas como buena alimentación, descanso y salud. • Nivel 2. Necesidades de seguridad familiar, económica y en el empleo. • Nivel 3. Necesidades de afiliación, relaciones de amistad y afecto con otras personas. • Nivel 4. Necesidades de reconocimiento, recibir confianza, respeto y tener éxito. • Nivel 5. Necesidades de autorrealización, ser creativos, solucionar problemas y vivir los valores. Analiza este esquema y piensa en cuál nivel de la pirámide te ubicas. ¿Qué te hace falta para llegar a la cima? ¿Qué estás dispuesto a hacer para alcanzarla?

LO QUE DICE LA GENTE

“A veces por esperar la gran felicidad no disfrutamos lo bueno de un día.” —María Rubianes, psicóloga, 52 años. “Para mí la felicidad es querer a mi familia y que ellos me quieran.” Bernardo Anzures, empacador voluntario, 11 años. “La sonrisa es más barata que la electricidad y da más luz.” —Marisol González, cajera, 30 años. “Quita ese rostro de tristeza. ¿Dónde quedó tu sonrisa?” —Viaje a las estrellas, 1969

LA FAMILIA EN SÍMBOLOS

Los símbolos de la alegría y la felicidad son las dos formas más comunes de expresarla: la sonrisa en el rostro o la risa (a veces convertida en carcajadas) que indica diversión, ligereza, capacidad de disfrutar y compartir los buenos acontecimientos. Una de sus imágenes más comunes es la llamada “carita feliz” que, de vez en cuando, vemos en revistas, libros y calcomanías.

LO QUE DICEN LOS LIBROS

Los símbolos de la alegría y la felicidad son las dos formas más comunes de expresarla: la sonrisa en el rostro o la risa (a veces convertida en carcajadas) que indica diversión, ligereza, capacidad de disfrutar y compartir los buenos acontecimientos. Una de sus imágenes más comunes es la llamada “carita feliz” que, de vez en cuando, vemos en revistas, libros y calcomanías.

ACTIVIDADES

Estar contento depende mucho de ti. Aplica estos consejos en tu vida diaria: ? Nunca despiertes “de malas”. Controla tu pensamiento y tu ánimo a cada momento. ? Cuida tu cuerpo a través del ejercicio y la buena alimentación. ? Quiérete a ti mismo: disfruta quién eres. ? Agradece a quien contribuye para que estés bien. ? Goza los buenos momentos sin pensar demasiado en los problemas. ? Aprende a reírte. Incluso en las circunstancias difíciles busca el aspecto gracioso. ? Perdona. Olvida cualquier rencor o resentimiento que tengas con los demás. ? Comparte. Recuerda que una alegría compartida es doble alegría. ? Diviértete. Busca actividades interesantes que te distraigan y te entretengan. ? Sueña. Construye tu modelo de felicidad. ¿Cómo te lo imaginas?