Acciones de Perdón
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La ruta del perdón

No es fácil perdonar a quienes nos han ofendido. Es necesario dejar atrás el odio que sentimos y abrir el corazón; ser generosos y aceptar una disculpa cuando es sincera. Sin embargo, resulta igualmente difícil pedir perdón, pues ello implica reconocer que cometimos un error. ¿Acostumbras disculparte cuando actúas de manera inadecuada? ¿Eres capaz de decirle al otro que lo sientes, que no era tu intención hacer lo que hiciste, que no volverás a comportarte de esa manera? A veces, los seres humanos actuamos mal, herimos a los demás con nuestras palabras y acciones, o reaccionamos de manera agresiva sin justificación. No obstante, siempre podemos expresar arrepentimiento y buscar la manera de que el otro nos perdone. Para ello es necesario reconocer nuestra falta, decirlo con palabras e intentar reparar el daño. Saber perdonar y saber pedir perdón son, así, los dos rostros de un valor muy importante para la convivencia.  

Valores en acción

• Si alguien quiere disculparse contigo y es sincero, perdónalo. • Recuerda que perdonar a alguien no significa ignorar su mala conducta; no permitas que vuelva a hacerte daño. • Si cometes una mala acción, ten el valor de reconocerlo. • Unas veces puedes disculparte con palabras; otras, con buenas acciones.  

Padres con valor

A veces, la inseguridad de algunos padres, así como la necesidad imperiosa que tienen de mantener una imagen de autoridad frente a sus hijos, los lleva a no reconocer los errores que cometen y a no pedir disculpas por ellos. Esta postura envía un mensaje erróneo a los pequeños, quienes aprenden a no aceptar sus fallos. Cuando llegan a la edad adulta se convierten en personas incapaces de otorgar o pedir perdón, lo cual representa una grave deficiencia en el terreno de las relaciones afectivas y un obstáculo en su desarrollo psicológico. • Pida perdón a sus hijos cuando sea el caso; ello no merma su autoridad. • Enséñeles a disculparse. • Muéstreles que buscar una reparación también es una forma de disculpa. • Si la disculpa de un hijo es sincera, no debe ser ignorada.  

Maestros con valor

La incapacidad para perdonar atrapa a las personas en un círculo vicioso de resentimiento y deseos de revancha. Ello resulta particularmente nocivo en la escuela, pues crea un ambiente de rivalidad, división interna y pugna soterrada entre los estudiantes que, en muchos casos, produce desenlaces violentos. El maestro no sólo está obligado a transmitir conocimientos, sino también a mantener un ambiente sano en el aula. Para ello conviene detectar los problemas de convivencia y favorecer el diálogo y el respeto en todos los niveles. • Explique a sus alumnos que perdonar beneficia tanto al ofensor como al ofendido: a uno lo libera de la culpa y al otro de la ira. • Tenga el valor de disculparse ante sus alumnos si ha cometido una injusticia. • Busque casos para ejemplificar cómo la falta de perdón atrapa a la gente y a los pueblos en un círculo del odio.