Actividades de iniciativa

Levántate o siéntate, pero haz algo

Tu casa, tu escuela y tu ciudad viven y se desarrollan gracias a la actividad humana. Hubo alguien que tuvo la idea de construir tu casa y unas manos que pusieron el primer ladrillo. Una cuadrilla de simpáticos albañiles aplanó y pintó las paredes del colegio y a alguien, hace cientos de años, se le ocurrió establecer el pueblo o la ciudad donde vives. Pero esas acciones sólo fueron el primer paso de muchas más que te condujeron a este presente. Tus padres decidieron tener hijos, tu maestro decidió estudiar y compartir sus conocimientos con ustedes. Todas esas personas se adelantaron a los demás, actuaron e iniciaron algo nuevo. Comprendieron que sólo así el mundo puede mejorar. Los grandes genios de la historia, los exploradores y héroes han iniciado cambios muy importantes para miles de personas y gracias a ellos disponemos de recursos y beneficios que nos permiten desarrollarnos. Sería muy cómodo dedicarse sólo a disfrutar lo que han hecho los demás… pero cuidado, ni el mundo ni tu vida pueden detenerse a descansar: necesitan nuevas ideas, nuevas acciones y estrategias para resolver sus problemas. ¿Y a quién le toca desarrollarlas? ¡A ti mero! Así que ahora mismo tienes que ponerte en movimiento para transformar tu vida y la de tu comunidad. La ventaja que obtienes es doble: por un lado aumentas las posibilidades de conseguir los cambios que deseas; por otro, tomas el control de tu vida: aprovechas tu capacidad de trabajo, la fuerza de tu cuerpo y tu inteligencia. Extremos contrarios Las personas pasivas viven sujetas a lo que hacen los demás por ellas. Los que no sirven a su prójimo terminan por convertirse en verdaderos inútiles. A quienes no controlan sus vidas los rebasa cualquier circunstancia. REFLEXIONA La pequeña heroína de Haarlem. La pequeña Hannah caminaba un día por la calzada de ladrillo que hay en el canal de la vieja ciudad holandesa de Haarlem. Holanda es un país especial: se halla por abajo del nivel del mar y le ha ido ganando terreno a éste. Para ello los ingenieros han diseñado un sistema de diques y compuertas que impiden que el agua inunde ciudades que, como Haarlem, se encuentran en la costa. Hannah iba cargando una cesta con panecillos de centeno que llevaba a regalarle al anciano señor Harmen, quien vivía a sólo unos kilómetros de allí. En el camino se encontró a su amigo Hans, que conducía un rebaño de gansos desobedientes y peleoneros. —¡Hola Hannah!, ¿ya viste qué subidas están las aguas del mar? Esta primavera ha llovido mucho y si no fuera por las compuertas, la ciudad ya estaría inundada —dijo Hans. —¡Qué horror! —respondió Hannah— imagínate lo que pasaría. El mar barrería nuestra ciudad y ahorita tú, yo y los traviesos gansos estaríamos diciendo “glu glu” a los peces. Los dos niños siguieron caminando juntos entre los tulipanes y los molinos de viento que llaman tanto la atención en el paisaje holandés. Después de cruzar un puente se despidieron y Hannah avanzó hasta la casa del señor Harmen. Compartieron una buena plática sobre sus hazañas en la guerra, comieron pastelillos de centeno y bebieron una jarra de refrescante té negro. El tiempo pasó tan rápido que, cuando Hannah decidió volver a casa, en el cielo ya había estrellas. —Me voy corriendo, señor Harmen, mi madre debe estar preocupada —explicó Hannah antes de salir y tomar un camino que pasaba por la parte superior del dique. Anduvo y anduvo y, en el silencio de la noche, llegó a un punto donde escuchó un gorgoteo. ¡El agua se estaba filtrando por el dique! Se agachó a ver y bajo la luz de la luna descubrió una pequeña grieta en la estructura. Hannah pensó en lo que ocurriría: si seguía entrando por la grieta, el agua socavaría la tierra, empujaría las piedras del muro y el hueco se haría grande. El torrente del mar arrastraría consigo a personas y animales. El desastre estaba a las puertas de Haarlem… La valiente chica descendió hasta el punto de la grieta e introdujo en ella su brazo derecho para impedir que el agua siguiera pasando. Gritó pidiendo auxilio, mas nadie la escuchó porque las casas se hallaban lejos y la gente dormía a pierna suelta. Las aguas rugían como una terrible amenaza. Hannah no soportaba más la molestia en el brazo, adolorido por mantener la misma posición en el agua helada. Sin embargo, sabía que si lo quitaba, el agua se llevaría a su casa, a sus padres, al querido Hans con sus groseros gansos y al señor Harmen con todo y recuerdos. Así pasó la noche. Cuando salió el sol parecía como si hubieran transcurrido siglos y el mar rugía tanto como antes. De repente, ocurrió lo increíble. A paso lento se acercaba un pintoresco carrito lechero tirado por un perro, conducido por Hans y su padre. —¡Auxilio, auxilio! —gritó Hannah al escucharlo— hay un escape de agua en el dique. Traigan ayuda para taparlo. Mientras Hans y el perro corrían a la ciudad en busca de apoyo, el señor bajó a reunirse con Hannah. Le dio un buen masaje en la espalda, le puso su suéter y, con su propio brazo, tapó el boquete hasta que llegaron decenas de habitantes de la ciudad. Con sus herramientas éstos lograron cerrar la grieta. Un par de horas más tarde Haarlem estaba fuera de peligro. Cuando los habitantes supieron que Hannah había salvado la ciudad la cargaron en hombros. Entre los aplausos y las felicitaciones de la multitud llegó a casa donde, llenos de orgullo, sus padres y hermanos esperaban a la pequeña heroína de Haarlem. —Adaptación de un cuento popular holandés Para reflexionar ¿Crees que Hannah era una chica con iniciativa? ¿Te parece que se arriesgó más de la cuenta? ¿Qué otra cosa pudo haber hecho? ¿Cómo actuarías tú en el caso de un desastre natural? Sabiduría popular El que tiene hambre, que atice la olla Para satisfacer tus necesidades y lograr tus metas eres tú quien debe actuar. Mini-sección ¿Ya lo sabías? Hoy en día la iniciativa es uno de los factores más apreciados entre los colaboradores de una empresa o proyecto. El trabajador que la demuestra tiene mayores posibilidades de progresar en su empleo. En el mundo laboral la iniciativa consiste en manifestar nuevos planes o procedimientos de manera espontánea, orientar las acciones a largo plazo, superar las barreras para conseguir lo que se busca, trazar nuevos objetivos y obtener un impacto positivo para la empresa. PROBLEMAS PARA PENSAR Un mensaje para los padres Para los adultos que están educando a un menor una de las tareas más difíciles consiste en equilibrar, por un lado, lo que el niño desea hacer con lo que nosotros queremos que haga, y, por otro, las tareas y actividades que le permitimos llevar a cabo por cuenta propia, y aquellas que nosotros debemos realizar por él. El balance adecuado entre estos aspectos permite que el pequeño se sienta protegido, pero con un buen margen de independencia, y que exprese con sus acciones e ideas, cuáles son sus intereses e inclinaciones en la vida. Acciones a seguir Aparte de las actividades obligatorias, como la asistencia a la escuela, observen con cuidado las actitudes del niño para descubrir sus intereses y apoyarlos, siempre que éstos sean razonables. Cuando el niño o la niña se muestren dispuestos a hacer algo por la casa o la familia (desde colaborar con la limpieza hasta ayudar a un adulto a su trabajo) acepten y reconozcan su ayuda, no importa si desempeña la tarea con torpeza. Inviertan tiempo en orientarlos. Abran para el menor un abanico de actividades, pero no lo estimulen más de la cuenta con exceso de clases extraescolares, de juguetes o de salidas constantes a la calle. La iniciativa debe fomentarse siempre dentro de un marco de orden y disciplina que no rompa con la rutina habitual, indispensable para el buen desarrollo del hogar. Un mensaje para los maestros Hasta hace algunas décadas los estudiantes de educación básica tenían un papel pasivo en las aulas escolares. Una mejor comprensión de los procesos de enseñanza-aprendizaje y la experiencia, muchas veces exitosa, de las escuelas activas, nos han enseñado que las dinámicas didácticas más productivas fomentan la participación constante de los alumnos, su capacidad de investigar asuntos que los interesan y su vinculación como miembros activos de la comunidad. Acciones a seguir Ponga especial interés en las actividades prácticas incluidas en los libros de texto diseñadas para reforzar los conocimientos teóricos. Impulse a los alumnos a aplicar los conocimientos que obtienen en la escuela en la solución de los problemas que enfrentan dentro y fuera de ella. Usando información actualizada sobre problemas como la violencia, la escasez de agua o el daño a los ecosistemas cree en ellos una conciencia comunitaria e incítelos a inventar y aplicar posibles soluciones con ejercicios de reflexión como: “El agua potable se está agotando. ¿Qué vamos a hacer para evitarlo?” EL VALOR EN EL MUNDO UNICEF: En defensa de los niños Las mejores iniciativas y la actitud de servicio cobran realce cuando apoyan a grupos sociales en desventaja. Tal es el caso del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, que te protege a ti y a millones de niños alrededor del mundo. UNICEF nació en 1946, al término de la Segunda Guerra Mundial, para ayudar a los menores expuestos al hambre y las enfermedades después del conflicto ocurrido en Europa. Una vez superada esa etapa, en 1953 se convirtió en un organismo permanente de ayuda a la niñez. Su primer objetivo fue una campaña de lucha contra la frambesia (no vayas a leer “frambuesa”), enfermedad infecciosa que puede curarse con penicilina. En la década de 1960 muchas naciones africanas alcanzaron su independencia. Una de las principales tareas pendientes era la educación de los pequeños habitantes que no sabían leer ni escribir. UNICEF prestó servicios de capacitación a los maestros y suministró útiles y materiales escolares en diversas regiones de ese continente. En 1965 ya tenía mucho prestigio y recibió el Premio Nóbel de la Paz. En 1979 organizó el Año Internacional del Niño. A lo largo de doce meses se llevaron a cabo celebraciones, congresos y programas en beneficio de la infancia. Los países se comprometieron a dar a los pequeños una vida mejor. Los trabajos más destacados de ese entonces fueron la lucha contra la deshidratación causada por la diarrea, las campañas de vacunación y el fomento a que las madres alimenten a sus bebés con su propia leche. Un reto nacional Mantenernos en pie de lucha Algunos mexicanos se parecen a esa clásica figura cubierta por un sarape y un sombrero, dormida al pie de una nopalera: ¡no mueven un dedo por mejorar su situación o la del país! Mantenerse en pie de lucha no es salir a pelear ni a “aventar la lámina”, sino hacer lo que sabemos hacer con nuestro máximo entusiasmo y esfuerzo en bien del país: estudiar más de lo indispensable, trabajar hasta que nos cansemos y pensar soluciones ¿Cómo puedes contribuir a ello? ¿Qué estás dispuesto a hacer por México? Hoy día la organización tiene cinco tareas principales: 1) Impulsar la educación básica de calidad para todos, en especial para las niñas; 2) lograr que las vacunas se apliquen a toda la población infantil del mundo (aún falta 25%); 3) prevenir todas las formas de maltrato y explotación infantil; 4) evitar que los pequeños se enfermen de sida y ayudar a los que ya padecen ese mal; y 5) apoyar el cuidado y la protección de los bebés recién nacidos. Por otra parte, UNICEF ha sido de gran ayuda para apoyar a los niños cuyos países sufren desastres naturales. Uno de los casos más relevantes fue su labor humanitaria después tras el tsunami del Sudeste Asiático que, en 2004, afectó a millones de personas de Indonesia, Sri Lanka, India, Birmania, Maldivas, Tailandia, Somalia y Malasia (búscalos ahorita en el mapa). Hoy día 155 países del mundo cuentan con oficinas de UNICEF donde trabajan miles de empleados y voluntarios. La oficina de México ha tenido avances muy importantes. En 2007 consiguió que más de diez mil niños de áreas indígenas y rurales entraran a la escuela y logró que, en Chiapas, 51 mil pequeños recibieran sus actas de nacimiento. Ayudó a los chicos que fueron víctimas de las graves inundaciones ocurridas en Tabasco y Chiapas, protegió a los hijos de los jornaleros agrícolas (y a los niños agricultores) e impulsó nuevas leyes que benefician a la infancia. Sus mayores retos actuales, en México y el mundo, son lograr que se garanticen los derechos de los niños y evitar que sufran maltrato en sus hogares, sumar esfuerzos para que todos los chicos se desarrollen en un ambiente seguro y protegido y construyan, con su participación, un mundo más justo, armónico y feliz. Recuadro Jonas Salk vence a la poliomielitis Hasta las primeras décadas del siglo XX, la poliomielitis, una enfermedad muy contagiosa, atacaba a miles de niños entre cinco y diez años. Este mal inflama las células nerviosas del organismo, ocasiona parálisis, daños en los músculos y deformaciones en el cuerpo, incluso puede provocar la muerte. El médico estadounidense Jonas Salk (1914-1995) dedicó diez años de su vida a encontrar una vacuna contra este padecimiento, apoyado por un equipo de miles de investigadores y voluntarios. El 12 de abril de 1955 informó que había hallado la fórmula efectiva. Dedicó el resto de su vida a difundirla y se negó a recibir ganancias económicas por ella. Gracias a él millones de chicos en todo el mundo crecieron sanos y fuertes. LO QUE DICEN LOS LIBROS Elogio de la iniciativa “La proactividad significa que somos capaces de llevar las riendas de nuestra vida, que sabemos tomar la iniciativa. Con esto indicamos que somos responsables de nuestras propias vidas. Realizamos nuestros actos en función de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan: somos la causa de nuestra vida más que el efecto. Las personas con iniciativa llevan consigo su propio estilo. El hecho de que el entorno las trate de una u otra manera no las afecta en gran medida. Su fuerza impulsora reside en los valores y sobreponen esos valores a todas las circunstancias.” —Juan Bernardo Bou Pérez, Coaching para docentes. El desarrollo de habilidades en el aula. ACTIVIDADES Mi valor Ya te diste cuenta: sin iniciativa ni espíritu de servicio el mundo no se transforma. Si la pequeña heroína de Haarlem no hubiera tapado la grieta con su brazo, la ciudad ya no existiría. Si Jonas Salk no hubiera inventado la vacuna contra la polio, miles de chicos no podrían caminar. Si UNICEF no luchara por los pequeños del mundo éstos vivirían muchas aflicciones. Tienes en tus manos todas las herramientas de la iniciativa, el servicio y la proactividad. ¡Ponte manos a la obra! • Observa tu casa o tu escuela. ¿Qué parte está más deteriorada? Platica con los adultos y pregúntales qué pueden hacer juntos para repararla. • Piensa con honestidad cuál es el principal defecto de tu carácter (tal vez eres enojón o egoísta). Haz un plan para corregirlo a partir de este momento. • Detecta, en tu comunidad, a las personas o grupos que se encuentran en desventaja (ancianos, enfermos, niños de la calle, etcétera). Tal vez no los puedes ayudar con dinero, pero sí con algún servicio que necesiten y tú puedes hacer. • No te quedes de flojo en la cama o viendo todo el día la televisión. Piensa qué tienes pendiente de hacer. Cuando hayas terminado, entonces sí puedes descansar o divertirte. Experiencias que valen Escribe qué aprendiste en este capítulo. ¿Qué te llamó más la atención? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ ______________________________________________________________. Escribe una experiencia que tuviste con los valores de iniciativa, proactividad y servicio después de leer este capítulo. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ ______________________________________________________________.