Donde habitan los ángeles, un libro lleno de Esperanza
  Visitamos a la escritora y profesora Claudia Celis para charlar con ella sobre la Esperanza y su libro más aclamado: En donde habitan los ángeles un libro cuya historia bien podría ser una en donde la Esperanza es la misma esencia de la vida. Claudia platicó con nosotros sobre muchas cosas, por ejemplo que Pimienta Films realizá una adaptación cinematográfica de la novela y quizá se estrene el próximo año. Le preguntamos directamente sobre cuál es su concepción sobre la Esperanza, nos dijo: “Es para mí esa sensación, esa chispa con la que despertamos todos los días. Si un día despertáramos sin ella, no podríamos estar vivos. La Esperanza es la fuerza que mueve al mundo, está en todas nuestras acciones del día, es el sentimiento que nos impulsa a seguir adelante y disfrutar de las cosas de la vida, está implícita en todos los momentos. En mi novela, Panchito tiene Esperanza y por eso escala el abismo de tristeza en el que había caído por la pérdida de Alejandra. El tío Tacho la muestra en toda su trayectoria. Por ejemplo: cada período de vacaciones esperaba a sus sobrinos con emoción, tal vez planeando las bromas y travesuras que iba a gastarles, con las que se divertía de lo lindo. Panchito, el sobrino más pequeño, llenó de esperanzas su vida después de tanta tristeza y soledad que la muerte de su hijito le había dejado. Hasta cuando muere, el tío Tacho muere feliz, con la esperanza de reencontrarse con su amada Chabelita en el sitio donde habitan los ángeles... Eso es la Esperanza, está en todo. También le preguntamos cuál es el papel de este valor moral en nuestro país: “Hoy es cuando más la necesitamos y debemos tenerla. A pesar de los terribles acontecimientos en toda la República, nuestra esperanza no debe morir, al contrario, debemos hacerla crecer y mostrarla cada vez que nos esforcemos por ser mejores personas. En Donde habitan los ángeles hay un momento en el cual podemos pensar que la esperanza renace en Panchito, es cuando decide dejar de estudiar y buscar un trabajo y el tío Tacho le dice que casualmente necesita un ayudante en la farmacia. Ahí empieza el calvario de Panchito. El tío Tacho ya no aceptaba que le dijera ‘tío’, le exigía que lo llamara ‘Doctor’ diciéndole que el llegar a ser número uno en la vida requería de esfuerzo y trabajo, y que si él se conformaba con ser número dos, cualquiera con un poco más de preparación podía darle órdenes y se tenía que aguantar... ‘Así que no sea usted igualado, desde este momento yo soy el patrón y usted solo un empleado, ¿entendido?’ El inocente Panchito solo respondía ‘Sí, doctor’ y no se daba abasto con todos los quehaceres de su nuevo trabajo de ayudante de farmacia... Es ahí cuando decide regresar a la escuela y presentar su tan temido examen de matemáticas, con la Esperanza de llegar a ser número uno.