El respeto de los niños y las niñas

2015_01_01-respeto-ninasyninos-InternaEl respeto de los niños y las niñas se construye con el ejemplo de nosotros los adultos, ¡comencemos hoy!

  • Al final hay cuestiones para pensar con nuestros estudiantes el valor del respeto.

El respeto de los niños y las niñas

Al no encontrar lugar para estacionarse, una mujer decide ocupar un espacio reservado a personas discapacitadas, pese a que ella no padece discapacidad alguna. Alrededor de las doce de la noche, un muchacho que vive en un edificio de departamentos pone a todo volumen la música de su banda de heavy metal favorita. Un señor llega a la taquilla de un cine y, en lugar de formarse como el resto de la gente, se mete a la fuerza en la fila argumentando que faltan cinco minutos para que comience la película. Mientras una niña le cuenta algo importante a su mejor amiga, ésta saca su teléfono celular y comienza a enviar mensajes de texto. Durante la clase de Física, cuando el maestro se encuentra hablando, varios alumnos conversan entre sí en voz alta. ¿Qué tienen en común todas estas situaciones? Los ejemplos anteriores muestran algunas de las muchas formas que adopta la falta de respeto. En estos casos, una o varias personas actúan de acuerdo con sus propios intereses y sin tomar en cuenta los deseos, derechos o sentimientos de los otros.

El respeto es la base de la auténtica convivencia. Sin él, las relaciones sanas y pacíficas entre las personas no son posibles. De hecho, la sociedad entera no puede funcionar adecuadamente si carece de dicho valor, pues vivir en comunidad significa tomar en cuenta los intereses y necesidades ajenos. Dicho respeto debe ser, además, recíproco, esto quiere decir que, así como nosotros estamos obligados a respetar a nuestros semejantes, ellos deben respetarnos también.

Resulta fundamental comprender que el respeto no significa solamente ser amables con los demás. Dicho valor va más allá de no ocupar los lugares para discapacitados, no meterse en la fila del cine y decir “por favor” y “gracias”. Todas estas son valiosas muestras de cortesía y buena educación. Sin embargo, el verdadero respeto tiene que ver con algo más profundo: significa reconocer que todas las personas son valiosas, que tienen los mismos derechos innatos, que poseen dignidad humana. Discriminar a alguien, menospreciarlo, humillarlo, ignorarlo, burlarse de él, privarlo de su libertad, tratarlo como un ciudadano de segunda… Todas son expresiones de una misma actitud negativa que nos impide convivir en paz y armonía.

Para reflexionar en el aula

• ¿Piensas que eres una persona considerada? ¿Por qué? • ¿Cómo es el ambiente en tu escuela? ¿Es un lugar donde la gente se trata con respeto? • ¿Qué podría hacerse para que exista mayor respeto en tu centro de estudios? • ¿Crees que este valor mejora la convivencia entre los individuos? ¿De qué manera? Únete a la plática sobre el valor del mes de diciembre: el Respeto, en las redes sociales de Fundación Televisa en @fundtelevisa, facebook.com/fundaciontelevisa.tieneselvalor y facebook.com/FundacionTelevisa