El respeto entre las naciones

 

Aprende cómo el respeto ha sido un valor característico de la política exterior mexicana.

 

La frase más famosa del Benemérito de las Américas

El valor del Respeto ha sido un asunto de principal importancia en la historia de nuestro país. ¿En qué consiste el respeto, entre países?

Es una pregunta importante para México, porque desde sus nacimiento en el siglo XIX, con la gesta de Independencia, el reconocimiento y respeto al gobierno en turno, o la falta de éstos, por parte de la comunidad internacional, fueron factores importantes en conflictos como las invasiones estadounidenses de 1846, 1914 y 1916; y las intervenciones francesas de 1838, conocida como la Guerra de los Pasteles, y la de 1862, que propició la llegada de Maximiliano de Habsburgo y el establecimiento del Segundo Imperio Mexicano. Y a propósito del origen de estos conflictos: reconocer o no reconocer al gobierno de otra nación; México ha hecho dos aportes trascendentales al Derecho Internacional Público: el primero es la famosa frase del Benemérito de la Américas: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, de gran profundidad, está contenida en el discurso del presidente Benito Juárez al triunfo de la República, publicado y difundido el lunes 15 de julio de 1867.

La segunda se encuentra en un documento enviado a todos los representantes de México en el extranjero el 27 de septiembre de 1930 por el licenciado Genaro Estrada,  Secretario de Relaciones Exteriores durante los tres años de presidencia de Pascual Ortiz Rubio (de 1930 a 1932). Esta propuesta establece al Respeto como valor máximo y corazón de la llamada “Doctrina Estrada”, aunque su autor la nombrara como “Doctrina Mexicana”; ésta fue el fundamento de la política exterior mexicana de 1930 al año 2000. Aquí un fragmento medular:

“México no se pronuncia en el sentido de otorgar reconocimiento, porque considera que ésta es una práctica denigrante que, sobre herir la soberanía de otras naciones, coloca a éstas en el caso de que sus asuntos interiores puedan ser calificados en cualquier sentido por otros gobiernos, quienes, de hecho, asumen una actitud de crítica al decidir, favorable o desfavorablemente, sobre la capacidad legal de regímenes extranjeros”.  

“Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.” Benito Juárez

 

El Respeto como máximo valor entre naciones

El Valor del Respeto, profundamente integrado en “Doctrina Estrada”, no sólo estableció los principios rectores de la política exterior de México durante 70 años del siglo XX, sino que influyó en instrumentos internacionales como la Carta de las Naciones Unidas de 1945, la Carta de Bogotá de 1948 y la Carta Democrática Interamericana de 2001, estas dos últimas de la Organización de los Estados Americanos (OEA). La “Doctrina Estrada” se adelantó en varias décadas a muchos instrumentos jurídicos internacionales al establecer dos principios que trascendieron la mera política exterior mexicana:
1) El principio de libre determinación, es decir, “el derecho de los pueblos para aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos o autoridades”; y
2) El principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados, congruente con lo expresado por el presidente Juárez en su discurso de 1867.

Con la “Doctrina Estrada”, México elevó el Valor del Respeto en el ámbito internacional a una posición privilegiada, y además innovó en la práctica diplomática común del reconocimiento de Estados o gobiernos, al abstenerse de pronunciarse al respecto y llegó hasta considerar el rompimiento de relaciones con otro país como forma de intervención. Eso explica por qué en 1962, México no obedeciera la resolución de la Asamblea General de la OEA, la cual separaba y aislaba a Cuba de este organismo interamericano, nuestro país fue el único que mantuvo relaciones diplomáticas normales con el régimen cubano.  

Genaro Estrada. Mazatlán, Sinaloa, 2 de junio de 1887-Ciudad de México, 29 de septiembre de 1937. Fue diplomático, periodista, académico, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y fundador de la Academia Mexicana de Historia. Sus restos se trasladaron a la Rotonda de las Personas Ilustres en 1977.