Filosofía para padres: solidaridad

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El doctor Juan Carlos López Gracia, nos comparte su opinión en la colaboración de septiembre sobre Valores, Filosofía para padres: solidaridad.

- Te compartimos la colaboración de un filósofo sobre cómo fomentar la solidaridad en el hogar.

 La solidaridad en el hogar

El núcleo central para la enseñanza del valor de la solidaridad se encuentra en la familia, entendido este valor como lo explico en Qué es la solidaridad en voz del filósofo. De sus miembros esperamos el primer apoyo ante cualquier problema o necesidad. Los padres acuden de manera instintiva a atender el llanto de sus hijos y con el ejemplo enseñan a los hermanos mayores a actuar en consecuencia. Al fortalecer la institución familiar favorecemos el espacio ideal para el aprendizaje de muchos valores dentro de los que se encuentra la solidaridad.

Más allá de los lazos sanguíneos o genéticos, lo que mantiene la unión en las familias son los valores que como la solidaridad se hacen patentes en la convivencia cotidiana. Los hermanos son solidarios entre sí tratando de compensar sus debilidades, complementando sus diferencias.

Un ambiente familiar en que predomine el individualismo y el egoísmo por sobre el actuar solidario, genera importantes consecuencias en el rol social de sus integrantes, provocando aislamiento, desconfianza e incluso agresividad.

Recomendaciones para favorecer la solidaridad en los hogares

Es muy importante fomentar el valor de la solidaridad en los niños y jóvenes, y la cotidianidad del hogar es el espacio de referencia principal.

  • Favorezca un clima de confianza en el que cada miembro de la familia se sienta cómodo comentado sus problemas a los demás.
  • Evite interrupciones o juicios prematuros cuando un miembro de la familia exprese sus problemas o preocupaciones. Aunque a algunos le puedan parecer triviales, cada persona interpreta y enfrenta de distinta manera y gravedad hechos similares.
  • Organice reuniones familiares para comentar los problemas de algún miembro de la familia. Escuche opiniones y propuestas voluntarias de acción para hacer una red solidaria. Por ejemplo, todos los hermanos acuerdan guardar silencio y no molestar a quien debe preparar un examen importante en la escuela.
  • El aseo de la casa es un excelente pretexto para favorecer la solidaridad, no permita que sólo una persona se encargue del aseo y mucho menos haga esa distinción tomando en cuenta el género.
  • Haga participe a sus hijos de acciones tendientes a apoyar a sectores más necesitados. Participar directamente en las acciones de desprendimiento y apoyo, es una experiencia que marca de por vida a quienes gozaran de la oportunidad de apoyar.
  • Celebre toda acción solidaria de los hijos y castigue el egoísmo y el individualismo.
  • Es imposible generar la empatía necesaria para la solidaridad sin la interacción personal. Imponga reglas en el uso de dispositivos móviles y televisores que favorecen el aislamiento.
  • Ayude a los demás miembros de la familia a transitar del puro deseo a la acción de ayudar al necesitado. Fije un par de horas a la semana en tareas de labor social.
  • Use breves notas escritas a mano para mostrar su solidaridad con las personas que ama ante los malos momentos que está pasando.

 Ambientes de solidaridad en los hogares

Con el fin de ayudar a reconocer si existen ambientes solidarios en los hogares, se ha diseñado el siguiente instrumento que sirve de guía para realizar una autoevaluación.

Ambientes solidarios Ambientes de egoísmo e individualismo
Entre hermanos comparten juguetes y pertenencias sin mayores discusiones. Son recurrentes las peleas y discusiones por el egoísmo.
Cada miembro de la familia se siente en confianza para compartir sus preocupaciones o problemas. Es más fácil que los miembros de la familia compartan sus problemas con amigos que entre ellos.
La familia entera es capaz de mantener entre todos una buena charla por al menos 20 minutos. En reuniones familiares se nota el aislamiento e individualismo.
Se participa activamente en beneficio de causas sociales. No existe conciencia ni participación en acciones solidarias.
Se reconocen las diferencias entre los miembros de la familia y se complementan a través del apoyo. No se brindan apoyos entre los miembros de la familia.
Las tareas de aseo de la casa son compartidas con justicia. Las tareas de aseo de la casa son distribuidas de manera injusta.

 

Axiomas o creencias que se deben evitar a fin de favorecer un ambiente de solidaridad en los hogares.

  • Que cada quien se rasque con sus propias uñas.
  • A mí nadie me ayuda por eso yo no ayudo.
  • ¿Para qué ayudar? Luego ni te lo agradecen.
  • Cada quien debe hacerse responsable de sus problemas y aprender a resolverlos solos.
  • Más vale andar solo que mal acompañado.
  • Seguro que ya otro debió ayudarlo.
  • El gobierno es el responsable de brindar apoyo, yo por eso pago mis impuestos.
  • A nadie le interesan mis problemas.
  • Si cuento mis problemas sólo se van a burlar.

 

Juan Carlos López Gracia ([email protected]) es egresado de la H. Escuela Naval Militar como ingeniero en ciencias navales, es maestro en educación por el ITESM y Doctor en Humanidades con especialidad en educación. Es autor intelectual de la metodología científica y de la norma de certificación a instituciones educativas llamada “Escuela con Valores”. Es Presidente de Fundación Axio, Director general del Centro de Aprendizaje Dinámico CADI, del colegio José Vasconcelos y vicepresidente honorario de la Sociedad Mexicana de Filosofía, además de consultor, escritor y conferencista.

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