La empatía en la práctica

La empati?a surge cuando conocemos a los otros, cuando nos esforzamos por entenderlos. Y una de las mejores formar de conocer y entender a los dema?s es mediante el dia?logo. Conversa con tus semejantes y, sobre todo, escu?chalos con intere?s. Pon atencio?n a lo que dicen sin interrumpirlos ni contradecirlos. Las ideas ajenas —incluso aquellas con las que no estamos de acuerdo— nos enriquecen, pues ampli?an nuestro propio criterio y nuestro conocimiento de la realidad. Te sorprenderi?a comprobar que tu forma de ver el mundo no es la u?nica que existe. A veces, escuchar a un compan?ero, a un amigo o a tus maestros hace que los comprendas mejor y entiendas por que? actu?an como lo hacen, y a la inversa: cuando los dema?s tambie?n escuchan lo que tu? tienes que decir, se crea una corriente empa?tica que permite a las personas llevarse mejor y evitar conflictos inu?tiles.

 

  Vamos a actuar
Antes de juzgar a alguien que, en tu opinio?n, ha actuado mal, averigua sus razones, intenta ponerte en su lugar. Trata de imaginar co?mo seri?a tu vida si no pudieras ir a la escuela o si te vieras obligado a emigrar a otro pai?s contra tu voluntad. Escucha con la mente abierta a los dema?s, sin quitarle importancia a lo que les interesa o preocupa.

 

El valor de ser padres...

La empati?a es un factor esencial no solamente desde el punto de vista moral, sino tambie?n psicolo?gico. Uno de los rasgos de una personalidad saludable es su capacidad para empatizar con el pro?jimo.

Mientras que un signo de desequilibrio mental es la dificultad (o franca imposibilidad) para salir de uno mismo y ponerse en el lugar de otras personas. La empati?a es, asi?, un valor, pero tambie?n una recurso que tiene el ser humano para romper con las barreras del ego y vincularse con la comunidad. Los juegos en los cuales los nin?os actu?an y fingen ser otros son importantes para el desarrollo de la autoexpresio?n y favorecer la empati?a. Converse con sus hijos sobre sus sentimientos en relacio?n con la gente con alguna discapacidad, hacie?ndoles ver que eso no los hace menos valiosos. Ense?n?elos a respetar las opiniones ajenas.