La libertad en Oriente
Occidente, se ha sentido ajeno a la forma de ser, al carácter con el que se concibe la vida, y a las formas del pensamiento originario de lugares como India, China o Japón, es decir, Oriente. El significado del valor de la Libertad no es la excepción. Mediante una tercia de grandes pensadores daremos tres rápidos vistazos a un mundo que será una delicia explorar tanto dentro del aula como con los hijos, mientras reflexionamos sobre la Libertad. Una de las escuelas de pensamiento más antigua es la conocida como el taoísmo; tan prístina es que la existencia histórica de su iniciador, Lao Tse, aún es incierta y se sumerge en la leyenda; su obra principal y fundamento del taoísmo es el Tao Te King o Tao De Ching. Para esta escuela filosófica la libertad consiste en abandonarse al Tao, fundirse en él, pero ¿qué es el Tao? Todo, la energía universal, el cosmos, lo innombrable, dice Lao Tse en su texto: “El Tao que puede llamarse Tao no es el verdadero Tao. El nombre que se le puede dar no es su verdadero nombre.” Confucio es quizá, otro referente ineludible del pensamiento chino. Es un personaje que vivió en una época crucial para la formación de China y fue un poderoso consejero de gobernantes, se interesó por el ser humano, la política, la benevolencia y la rectitud; destaca de su doctrina la búsqueda de armonía con el cosmos y el cultivo de las virtudes, todo mediante el estudio y la meditación; la concepción de la libertad se hace clara con una frase del libro conocido como Analectas de Confucio, una colección de aforismos que recopilaron sus discípulos: “Es más fácil apoderarse del comandante en jefe de un ejército que despojar a un miserable de su libertad.” Para completar la tercia, consideremos las enseñanzas de un contemporáneo de Confucio, pero de India: Siddhartha Gautama, el Buda, iniciador de una de las religiones más dinámicas del planeta. Teniendo en cuenta sus sermones y la documentación de su práctica, se puede afirmar que para Buda, la Libertad no es algo diferente a seguir el camino óctuple: visión correcta, pensamiento correcto, habla correcta, acción correcta, medio de vida correcto, esfuerzo correcto, atención correcta y meditación correcta… Una vía que permite armonizar nuestro ser con todo lo demás. La libertad es el corazón de la enseñanza budista, el mismo Siddhartha lo dijo: “Al igual que el inmenso océano cuenta con un único sabor, el de la sal, sólo un sabor conocen mis enseñanzas: el sabor de la libertad”. ¿Pero de qué nos libera el budismo? Esa respuesta la intenta el video siguiente, una interesante mirada a esta filosofía y, al mismo tiempo, a nuestro interior.