La salud familiar y el perdón, un reflexión
2014_10_27-PcV-Salud-Familiar-Valores-Interna

Descuido cotidiano, pequeñas heridas sin querer… Esto puede deteriorar la salud familiar.

La vida familiar está sujeta a desacuerdos, errores y vicisitudes que no siempre alcanzamos a prever. Están, por supuesto, los casos graves de violencia familiar que exigen el apoyo de expertos y la intervención de las autoridades. Pero también hay acciones de dimensión menor que pueden ir degradando la calidad de vida y los vínculos familiares cuando se hacen costumbre: una palabra ofensiva, un traste roto por coraje, un manazo, un comentario que descalifica, que se dejan ir pasando como si fueran parte de la interacción normal. Estas acciones y la equivocaciones esporádicas deben situarse en su justa dimensión, pero no dejarlas inadvertidas. Pedir perdón por ellas representa hacer un alto reflexivo para reorientar el rumbo de las relaciones familiares. Otorgar el perdón manifiesta la esperanza afectuosa de todos los miembros por permanecer juntos en un proceso de crecimiento y desarrollo. Apliquemos los valores para evitar la degradación de la vida familiar, pero si llega a haber un desliz, hagamos del perdón y la comprensión parte central de nuestro esfuerzo para mantener unida a la familia.  

Conversa con nosotros sobre el valor del Perdón, todo el mes de noviembre en las redes sociales de Fundación Televisa en @fundtelevisa y en www.facebook.com/fundaciontelevisa.tieneselvalor