Lo que nos enseña la justicia
Cierto día, hace ya muchísimos años, alguien le preguntó a un poeta español llamado Francisco de Quevedo cómo definía la justicia. Él se acomodó los anteojos redonditos que usaba y, sin pensarlo mucho, contestó: “Justicia es la voluntad de darle a cada uno lo que le toca”. Su respuesta suena muy simple, pero explica bastante bien el significado de este importante valor. En efecto, ser justo quiere decir darle a cada quien lo que le corresponde, es decir, lo que se ha ganado y merece. Si un estudiante no se esforzó durante el curso, faltó a clases y no entregó las tareas, lo que le toca es una mala calificación. Por el contrario, si ese mismo alumno cumplió con sus responsabilidades lo largo del ciclo escolar, manifestó buena conducta y puede demostrar que tiene los conocimientos necesarios para aprobar el curso, lo que le corresponde es una buena nota. Lo anterior es válido para otros aspectos de la vida humana. Quien comete un delito y es detenido por la policía, deberá ir a la cárcel. Aquella persona que se levanta todos los días para ir a trabajar y cumple con sus responsabilidades laborales merece un sueldo. Al equipo de futbol que ha conseguido derrotar a sus rivales a lo largo de la temporada, demostrando así que es el mejor, le corresponde la copa de los campeones. Todo esto es lo justo. Por desgracia, la vida no siempre es justa, es decir, no siempre las personas reciben lo que se merecen. Quizá alguna vez te han castigado sin que hubieras hecho algo malo. Tal vez conoces a alguien que es cruel con los animales y nadie se lo impide. A lo mejor ya te enteraste de que, en algunos lugares, a las mujeres se les paga menos que a los hombres aunque realicen el mismo trabajo. Todas estas son situaciones lamentables pero muy reales; ocurren todos los días. Pero, aunque la justicia no siempre esté presente, no significa que no sea no sea necesaria.
De hecho, sin este valor, la convivencia resulta imposible. Ser tratado de manera justa y tratar a los demás de la misma forma es necesario para evitar la violencia y vivir en paz. Es un esfuerzo que vale la pena y que nos hace mejores como seres humanos. Es un trabajo que, además, nos acerca a aquellas personas que, al igual que nosotros, prefieren vivir en un país donde predomina la honradez y la equidad. “Nunca el justo se halla solo”, afirmaba don Francisco de Quevedo, dando a entender que la justicia favorece el encuentro con los demás.
  ¿y tú qué piensas? • ¿Conoces algún caso de injusticia que te haya molestado de manera particular? • ¿Te consideras una persona justa? • ¿Qué relación crees que exista entre la justicia y las leyes?