Notas

No manejes con sueño

El sueño es un compañeros de viaje impaciente, es casi inevitable que a veces nos acompaña y tenemos que ponernos frente al volante. Sucede a medio camino, circulando en una autopista a vuelta de rueda o en una calle vacía. Te sorprendes los bostezos y unos buenos cabeceos y de momento se aparece frente a ti otro vehículo. Y si aún no te dejas vencer, metes un frenazo brusco y una inyección de adrenalina electrificante. ¿Qué pasó? pues no has dormido y decidiste aún así arriesgarte a manejar con sueño.

Recuerda que es una de las formas más peligrosas de estar al mando de un vehículo. Es mejor dejar el carro en casa y tomar otro transporte porque no vale arriesgarse.