Rafael Muñoz Saldaña reflexiona sobre la Fortaleza
  Como ya es tradición mes con mes, platicamos con Rafael Muñoz Saldaña, quien además de ser el autor de los Libros de Valores, también escribió el cuento El hombre más fuerte del mundo, incluído en el mes de octubre del Calendario de Valores 2012-2013. Al abrigo de una taza de café le preguntamos acerca de la Fortaleza: “La defino como la capacidad de resistir sin daño o deterioro las dificultades de cualquier circunstancia de la vida.” ¿Y está relacionada con la fuerza?, ahondamos. “No, yo creo que está más cercana al concepto de resiliencia. Hay cosas que entran a nuestro sistema y lo impactan y desequilibran. La Fortaleza vista como resiliencia consiste en la capacidad de restaurar el funcionamiento natural de todo y en limitar la resonancia de cualquier crisis. Quien recurre a la fuerza física es una persona moralmente débil. Esta idea de fortaleza entendida como fuerza te aleja de cualquier valor moral porque la fuerza es muchas veces el ejercicio de poder o autoridad para imponer un criterio, y no siempre tiene asociaciones positivas, productivas o de desarrollo, más bien a la opresión de minorías, a la violación de derechos, etcétera. La Fortaleza recupera la capacidad de ser sólido, de resistir, pero no de aplicar con violencia el criterio que quieras por el mero poder de tus brazos, como sería el poder de símbolos como el de Hércules o el poder de la armas.” “Por otro lado, si enfocas cualquier vida, hay una serie de riesgos y peligros rodeándola. En el caso de entrenar para acrecentar la fortaleza moral, esto no consistiría en someterse a problemas para comprobar la capacidad de resolverlos; sería enfrentar con valentía y sin vendas en los ojos algún asunto que vulnera tu sistema y sientes que te pone en peligro o en riesgo, o que simplemente no te guste y resolverlo con habilidad, ingenio y con capacidad de resistir. Cuando trasciendes el episodio crítico quedas fortalecido y eres un poco mejor que antes de vivirlo.” También le cuestionamos sobre ¿cómo podemos percatarnos de nuestra Fortaleza en momentos de desesperación? “En los momentos de crisis mayor, cuyos motivos generales pueden ser obvios como la enfermedad de un ser querido o la pérdida de un bien valioso, pero algunos no lo serán tanto porque todos tenemos nuestros particulares puntos vulnerables. El gran problema al enfrentar una crisis es el impulso a dar como respuestas expresiones apasionadas, relacionadas con lo que sentimos, con la desesperación, y nos dejamos guiar por la tristeza o el odio, actuamos demasiado rápido. Y debemos entender: cuando el sistema está colapsado, es cuando se requiere menos apasionamiento: debes enfriar tu sangre y pensamiento para controlar las acciones. Si no lo haces, cabe la posibilidad de reaccionar con violencia o con torpeza y empeorar la crisis y sus efectos. El chiste está en serenarse, analizar con ojo critico las circunstancias y tomar distancia, difícil porque estamos emocionalmente involucrados pero necesario, y preguntarnos qué línea de acción seguir para reducir el impacto de la crisis. La Fortaleza es estar preparado, ver cómo aseguras y organizas tu vida, con qué estructuras sólidas cuentas para afrontar las crisis. Si el momento no se presenta, muy bien, pero si se presenta ya no hará destrozos en tu vida, serán riesgos calculados y controlados… habrá Fortaleza.”