Sudáfrica y su ejemplo de perdón
2014_10_28-VdM-Apartheid-Valores-Interna

Después del apartheid, la única vía de sana reconciliación fue el perdón.

En el año 2010 se publicó en la revista cultural de la Universidad de Navarra, Nuestro Tiempo, el artículo Sudáfrica, el perdón como motor de la historia, escrito por Pedro Rivas y Javier Marrodán, es un excelente texto que hace un recuento histórico sobre el papel de gente como Nelson Mandela, Kobie Coetsee, Frederik de Klerk y Desmond Tutu y de cómo fue que a través de la vía del perdón, la sociedad surafricana logró reconciliarse luego de décadas de vigencia del sistema apartheid. En aquel país del continente negro se nombró una Comisión para la Verdad y la Reconciliación, encabezada por Tutu, con el lema: “Sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no puede haber perdón”.   Durante su gestión, las personas que eran identificadas como víctimas de graves violaciones a los derechos humanos eran invitadas a prestar declaración sobre sus experiencias. Muchas de estas víctimas ofrecieron sus relatos en audiencias públicas. Los autores de los hechos violentos podían también confesar sus crímenes, y eran sus propias víctimas las que decidían si concederles la impunidad o no. El tribunal de la Comisión nunca funcionó como equipo judicial, sino como intermediario entre víctimas y agresores. Como escriben Rivas y Marrodán: “El planteamiento era claro: únicamente si el perdón ocupaba un lugar central sería posible una salida pacífica del régimen del apartheid. Y el perdón sólo encuentra una justificación fuerte en una doctrina religiosa. Al margen de ella, apenas cabe defenderlo como parte de una terapia psicológica que ayude a las víctimas a recuperar su autoestima. Esta última es además una cuestión muy discutible, y que depende en último término de dónde encuentre cada individuo su autoestima: si en perdonar o en no perdonar, o incluso en vengarse.”  
“Sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no puede haber perdón”. Comisión para la Verdad y la Reconciliación en Sudáfrica.
  Sudáfrica, el perdón como motor de la historia es, en verdad, un artículo que después de su lectura le da a uno una visión panorámica, histórica y ética del proceso de reconciliación surafricano. Si este artículo de opinión te parece interesante y quieres ahondar en el tema, el libro El factor humano de John Carlin, es el siguiente paso en cuanto a textos, y el largometraje dirigido por Clint Eastwood y protagonizado por Morgan Freeman en el papel de Nelson Mandela, Invictus, aporta otro punto de vista, incluso desde narra la reconciliación desde otro tiempo y se centra en la final mundial de rugby, jugada en Suráfrica poco después del derrumbe del apartheid y durante la presidencia de Mandela, te comparto el tráiler de ésta emotiva cinta:

Conversa con nosotros sobre el valor del Perdón, todo el mes de noviembre en las redes sociales de Fundación Televisa en @fundtelevisa y en www.facebook.com/fundaciontelevisa.tieneselvalor