Woody, Buzz y las Fuentes de la Esperanza
Toy Story es una gran película, muchos hemos disfrutado con sus peripecias, y es grande porque entretiene y está llena de matices y puntos de vista útiles para reflexionar con los hijos, con los profesores, en familia. Proponemos: En esta historia, la Esperanza juega un papel central. Primero porque la pierde el protagonista: la desesperanza de Woody se debe a la llegada Buzz Lightyear. Y ahí comienza una persecución, ya no de la preferencia de Andy, sino de la eliminación de Buzz, quien, gracias a su autoestima, se sobrepone a todas los problemas, hasta el fatídico momento de ver en televisión un comercial de las figuras de acción Buzz Lightyear… Todo parece soportar salvo la caída de su autoestima, “¿Seré un juguete? Woody me lo dijo desde el inicio”, pareciera preguntarse y para comprobarlo se lanza de un barandal en pos de la ventana abierta. Por supuesto cae con violencia al suelo y se le zafa un brazo: “No hay duda, soy un juguete”, y se derrumba, no le queda Esperanza, ha perdido la razón para luchar… al menos eso cree. ¿Qué clase de problemas podrían hacerme perder la Esperanza? ¿Existe otra opción, un punto de vista más esperanzador? Es la reflexión que se nos ocurre de la experiencia de Buzz. Luego de reconciliarse, Buzz y Woody han pasado por muchas dificultades. Ahora, montados en Control Remoto están a punto de subir al camión de mudanza y, a punto de lograrlo se terminan las baterías de Control Remoto y acaban por soltarse… los tres juguetes ven alejarse el camión. De pronto Buzz tiene una idea: hay un cohete pegado en su espalda, ¡y Woody tiene un cerillo en la funda del revólver! Enciende el fósforo y antes de prender la mecha, un auto al pasar apaga la flama. Woody no lo aguanta más y se tira al suelo a llorar: “¡No, no, no, no!” Este quizá sea el momento de mayor angustia de Woody, por unos segundo su perspectiva de las cosas, de su realidad se ha estrechado tanto que ya no ve ninguna opción. Así pasa en ocasiones, nos desesperanzamos porque damos por sentada la verosimilitud de nuestra perspectiva, la pensamos infalible, espejo fiel de la realidad y no es así; en especial porque estos momentos suelen coincidir con situaciones emocionales y las emociones enturbian la razón. La ventaja del cine y de esta película en particular es que podemos ver las distintas decisiones de los personajes y aprender de sus errores. Retomemos a Woody pataleando su frustración en el suelo: Un rayo de sol se intensifica al pasar por el casco de Buzz, y le quema la mano se le abre el mundo; aprovecha el efecto de luz y hace arder la mecha del cohete. De nuevo hay Esperanza, pero: “¿qué he hecho? ¡Los cohetes estallan!” Buzz lo tranquiliza, despliega las alas, corta la cinta adhesiva y “Cae con estilo”. Durante toda la cinta los personajes se ven en la necesidad de elegir y, desde nuestra perspectiva, cada vez que eligen la desesperanza se equivocan. ¿Cómo elegir la Esperanza? Aquí el cambio de perspectiva y la amistad son fuentes de Esperanza… ¿Tú qué reflexionas al respecto? ¿Qué te hace perder la Esperanza? ¿Cuál es tu Fuente de Esperanza favorita?