Acciones de Paz

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La ruta de la paz

 Si abres cualquier libro de historia podrás darte cuenta de que, a lo largo de los siglos, los seres humanos siempre han vivido en guerra. Esto ocurre desde los tiempos más antiguos, cuando los hombres de las cavernas se peleaban con palos y piedras, y dura hasta nuestra época, en la cual abundan las más sofisticadas y letales armas. ¿Significa esto que las personas somos incapaces de vivir en armonía? No debemos olvidar que, junto con las guerras, la humanidad también ha experimentado largos y fecundos periodos de paz durante los cuales ha desarrollado sus mejores virtudes (generosidad, perdón, bondad, solidaridad, etcétera). La guerra entre las naciones y entre las personas únicamente produce sufrimiento, abusos, crueldad y muerte. Representa algunas de las tendencias más negativas de la condición humana. Por ello es tan importante alzar la voz en favor de la paz.  

Valores en acción

• No respondas de manera agresiva si alguien te acosa en la escuela; mejor pide ayuda. • Investiga en internet o en una enciclopedia sobre la onu. ¿Qué es? ¿Para qué sirve? • Imagina que eres presidente de un país y otra nación te declara la guerra. ¿Cómo actuarías?  

Padres con valor

A veces, el hogar se convierte en un verdadero campo de batalla. Ciertos matrimonios acostumbran discutir a gritos frente a sus hijos. Los hermanos caen en disputas que, con mucha facilidad, se tornan violentas. Familias enteras se pelean con otras familias a causa de viejos agravios. Cultivar la paz en el entorno doméstico es una manera de lograr que este valor florezca en toda la sociedad. Si cada familia busca que la armonía reine en su casa y se preocupa por llevar buenas relaciones con sus vecinos, es más fácil que la paz arraigue en la comunidad. • No promueva entre sus hijos los juguetes bélicos. • Antes de comprarles un juego de video, revise el empaque y no adquiera los de alto contenido de violencia. • Identifique en la dinámica familiar posibles focos de conflicto. • Si habla frente a sus hijos de temas como la política, evite el tono agresivo o beligerante.  

Maestros con valor

Las asignaturas como Historia y Formación cívica y ética resultan ideales para acercar a los niños y a los jóvenes al valor de la paz. En el caso de Historia, al ocuparse de los grandes movimientos militares del pasado resulta deseable que el maestro no aborde el tema de la guerra de manera impersonal o limitándose a destacar valores como el patriotismo o la valentía. También es importante dejar claros los aspectos detestables de los enfrentamientos violentos y la conveniencia de promover la paz. Hay que ser claros respecto a las terribles consecuencias de la guerra con el fin de que los alumnos no la idealicen. • Desarrolle en sus alumnos la capacidad de diálogo como una alternativa a la violencia. • Pida a los alumnos que investiguen la biografía de los grandes pacifistas de la historia. • Promueva la práctica del deporte y la actividad física en la escuela para canalizar la energía de los chicos y las chicas.  

Éste es el momento

  • Acondiciona en casa un pequeño espacio (no importa que sea muy modesto) para realizar tus actividades en calma, disfrutándolas.
  • Evita recurrir a la agresión para resolver los conflictos que enfrentes, no uses malas palabras y menos aún la violencia física.
  • Si vives una situación de violencia o maltrato familiar confía tu problema a algún adulto responsable.
  • Rechaza los productos que promuevan la violencia, como juguetes, videojuegos, películas y series de televisión bélicos.
  • Conversa con tus compañeros sobre los efectos de la violencia y la agresión. Diseñen actividades en los que sumen esfuerzos en vez de enfrentarse.
 

Educando en la paz

El hogar es el laboratorio para construir hombres y mujeres de paz, y los adultos responsables deben considerar esta tarea como una de sus misiones más importantes.   La violencia familiar es el principal obstáculo para fomentar la paz entre los niños. Ésta adquiere modalidades como la agresión psicológica o contra la mujer, el abuso contra los adultos mayores y, por supuesto, la violencia enfocada en los niños. En ocasiones llega a convertirse en una práctica cotidiana que afecta para siempre el desarrollo psicológico. Al crecer, los niños trasladan la violencia doméstica al entorno social y degradan la vida comunitaria. Controlen la agresión dentro de casa en cualquiera de sus manifestaciones y fortalezcan el manejo de conflictos a través del diálogo, el acuerdo, el consenso, el razonamiento. Si algún miembro de la familia tiene dificultades para moderar sus impulsos soliciten la ayuda de un especialista.  

Escuela de valores

La escuela ha de ser un centro educativo para la paz y el maestro un guía firme en esa misión con estrategias sencillas y un ejemplo permanente. Como espacio privilegiado de convivencia en la fase de desarrollo, en el ámbito escolar es frecuente la aparición de conflictos: enfrentamientos entre personas con intereses opuestos que buscan defender su postura. Su responsabilidad como maestro es enseñar a los alumnos a manejar esos conflictos de una manera creativa y productiva.  
  • Si el conflicto lo opone a usted con uno de los chicos, invítelo a dialogar, escuche sus razones y exprese las suyas.
  • Si el conflicto opone a dos o más alumnos, organice una sesión abierta para que se expresen y escuche las propuestas de solución de los otros alumnos.
  • Cuando la dimensión de un conflicto rebase el salón recurra a otras autoridades de la escuela para dar su punto de vista. Deje sólo para casos extremos la participación de los padres; de esta forma fomentar. la independencia emocional y la autonomía de los alumnos.

Con ganas de triunfar

  • Trata de mantener siempre el control sobre tus emociones. Nunca te dejes guiar por emociones negativas como el temor, el enojo o el odio, pero busca también controlar tus emociones positivas como el excesivo entusiasmo.
  • En cualquier situación que te produzca inquietud (un examen, un problema familiar, el disgusto con un amigo) toma un instante para pensar qué conviene hacer y recurre al diálogo con las personas adecuadas.
  • ¡No sigas la corriente! Rechaza todas las formas de violencia, aunque algunas parezcan estar de moda, incluyendo ciertos deportes de contacto.
Evita las discusiones y peleas, jamás recurras a la fuerza física para defender un punto de vista: tu carácter es mucho más poderoso.

Palabras para las familia

La familia y el ámbito doméstico ofrecen el campo ideal para el entrenamiento en el valor de la paz. Gracias a ustedes los chicos pueden alcanzar la meta.
  • A pesar de los problemas que usted enfrente como jefe de la casa, ofrezca a los niños una imagen de estabilidad y control. Les dará la serenidad necesaria para su desarrollo.
  • Si los adultos de casa sufren conflictos interpersonales opten siempre por la exposición respetuosa de sus inconformidades y la búsqueda de acuerdos.
  • Eviten, sin ninguna excepción, las manifestaciones de violencia, en especial el maltrato físico o el abuso verbal.
  • Vivimos en un ambiente lleno de mensajes violentos que no pueden ocultarse. Como contrapeso presente a los menores expresiones que llamen a la paz, como el arte, la actividad física o la unión para causas comunitarias.

Palabras para los docentes

La escuela es el espacio más adecuado para fortalecer las competencias relacionadas con el valor de la paz y ustedes, los mejores entrenadores técnicos para chicos de “alto rendimiento”.
  • Promueva entre sus alumnos actitudes críticas con respecto a las situaciones de violencia presentadas a través de los medios masivos de comunicación.
  • Entrénelos para resolver sus conflictos y diferencias mediante la enseñanza de valores como el diálogo, la tolerancia y el respeto.
  • Contenga las emociones negativas que, en muchos casos, puede experimentar durante su trabajo en el aula. Ponga el ejemplo de autocontrol y serenidad.
Detecte los casos de aquellos alumnos que, probablemente, sufren violencia intrafamiliar, converse con ellos y busque apoyo institucional y/o judicial.   Un mensaje para los padres México es un país que pocas veces ha estado en guerra. ¿Conoces esas ocasiones? Busca en tus libros datos sobre las siguientes guerra mexicanas: Guerra de Conquista (1519-1521) Guerra de Independencia (1810-1827) Guerra con Estados Unidos (1846-1848) Guerra de Reforma (1857-1861) Guerra con Francia (1862-1867) Revolución mexicana (1910-1917) Investiga cuál fue el motivo de cada una y propón las soluciones pacíficas que pudieron tener esos conflictos. Ahora investiga datos sobre la violencia actual en México por la delincuencia y el narcotráfico. ¿Qué opinas de ella? ¿Qué soluciones pacíficas propones para esas situaciones?