Lo que nos enseña la paz

¿Qué experiencia nos trae el conflicto?

¿Qué imágenes acuden a tu mente cuando alguien habla de la guerra? ¿Piensas en ejércitos que luchan en el campo de batalla? ¿En explosiones y disparos? ¿En ciudades destruidas por las bombas?  ¿En uniformes y armas? ¿En tanques, helicópteros y aviones de combate? Todas estas imágenes tienen que ver, en efecto, con la guerra; es decir, con esa forma de agresión que, durante milenios, ha llevado a los pueblos a atacarse entre sí. No obstante, el término “guerra” es mucho más amplio e incluye diversos tipos de enfrentamientos. Hay naciones que no están en conflicto con otros países y, sin embargo, viven situaciones de violencia, persecución y miedo. Se trata de guerras que no se llaman así, pero resultan igualmente terribles y, muchas veces, obligan a las personas a huir de sus lugares de origen y a buscar asilo en otros sitios. A estas personas se les llama “refugiados” y hoy en día hay millones de ellos en el mundo.

Pero también están los conflictos personales o familiares. A estos últimos tampoco solemos llamarlos guerras, pero también son enfrentamientos que provocan sufrimiento y en los cuales puede surgir la violencia verbal (insultos, gritos, humillaciones), la violencia física (golpes) y el deseo de venganza. Quizá alguna vez has tenido un altercado con algún miembro de tu familia o has sido testigo de una pelea en tu escuela o en la calle. ¿Recuerdas cómo te sentiste en esas ocasiones? ¿Experimentaste alegría y satisfacción o, por el contrario, sentiste enojo, miedo o tristeza? La paz es uno de los valores que nos hacen mejores como personas, pues nos ayuda a comprender lo absurdo de las guerras y lo inútil de la violencia. Además, nos muestra cómo la furia y el resentimiento no sólo no contribuyen a resolver los problemas, sino que, por el contrario, los vuelven más graves. Buscar la paz no significa evitar las dificultades, ignorar a quienes nos agreden o dejar de reaccionar ante las situaciones difíciles que nos plantea la vida. Nada de eso. Actuar bajo el signo de la paz quiere decir tratar los conflictos surgidos entre las personas con serenidad, inteligencia y sin dejarse dominar por la ira. También es buscar la comprensión y la armonía mediante el dialogo, los acuerdos y el afecto. Es cierto que en un mundo en el cual la violencia parece estar por todos lados, buscar la paz no es tarea fácil, sin embargo, es un esfuerzo que vale la pena.

 

¿y tú qué piensas...?

• ¿En qué consiste la paz para ti?
• ¿Crees que las personas que viven en paz son más felices que quienes se la pasan peleando?
• ¿Te consideras un individuo pacífico?
• ¿Cómo es el ambiente en tu escuela? ¿Es tranquilo o conflictivo?