LA VALENTÍA EN LA PRÁCTICA

Se puede ser muy valiente y, al mismo tiempo, sentir miedo. De hecho, la auténtica valentía se presenta como una reacción al temor. Por eso hay quienes dicen que una persona valiente es aquella que hace lo que tiene que hacer a pesar del miedo. Quizá alguna vez te sentiste atemorizado cuando tu maestra o maestro te pidió que pasaras al pizarrón durante la clase, tal vez sufriste un ataque de timidez al estar con la persona que te gusta o a lo mejor te paralizaste ante la posibilidad de tener que entrar en una habitación a oscuras. Todos estos sentimientos son normales y, por lo tanto, no deben avergonzarte. Lo importante es no dejar que el temor, la timidez o la duda te detengan. Hay que vencer los obstáculos con decisión, sobre todo aquellos que surgen de nuestro interior y que, muchas veces, no son tan terribles como imaginamos al principio. De esto se trata realmente la valentía.

¿Te atreves? Vamos a actuar

  • Piensa en las cosas que te dan miedo e imagina cómo podrías enfrentarlas.
  •  Busca en libros o en internet la biografía de personas consideradas valerosas.
  • Reflexiona en la frase: “Se puede ser valiente y al mismo tiempo sentir miedo”.
  • ¿Estás de acuerdo con esa idea?


El valor de ser padres

Al esforzarnos por proteger a nuestros hijos de muchos de los males que aquejan al mundo, a veces terminamos por aislarlos de la realidad. El problema es que, cuando se hacen mayores y deben valerse por sí mismos, no siempre están preparados para enfrentar con entereza las circunstancias difíciles que les plantea la vida. En este sentido, inculcar en ellos la valentía es una de las mejores herencias que podemos dejarles.

  • Apoye a sus hijos para que aprendan a enfrentar sus miedos.
  • Enséñeles que ser valiente no tiene que ver con ser temerario o irreflexivo.
  • Converse con ellos sobre el tema de la valentía, comparando, por ejemplo, el valor de un superhéroe y el de un bombero. ¿Quién es el más valiente?