Acciones de Esfuerzo

Con ganas de triunfar

  • Más allá de las buenas notas busca ir siempre más lejos de lo que te enseñan en la escuela: lee, investiga e indaga por tu cuenta.
  • Dependiendo de tu estilo de vida, incorpora actividades que exijan esfuerzo físico de tu parte. Son saludables para tu cuerpo y para tu mente.
  • Prefiere siempre la actividad al ocio. Busca en tu alrededor oportunidades para aplicar tu esfuerzo: mejoras en tu habitación, en tu casa y tu comunidad.
Hay diversas tareas que no siempre son gratas o divertidas (alguna materia que no te agrada, alguna tarea doméstica difícil). Considéralas como una oportunidad de poner a prueba tu capacidad de esforzarte.

Palabras para las familias

La familia y el ámbito doméstico ofrecen el campo ideal para el entrenamiento en el valor del esfuerzo. Gracias a ustedes los chicos pueden alcanzar la meta.
  • Aparte de las situaciones que, ya de sí, exigen que los chicos se esfuercen, generen otras que impulsen este valor: levantarse más temprano, ahorrar para adquirir algo que desean, etcétera.
  • Inculquen en ellos la idea de que todo lo que se comienza debe terminarse. Con respeto, pero con rigor, eviten que dejen a medias las tareas que iniciaron.
  • Reconozcan los resultados positivos que obtengan a través del esfuerzo. Desalienten las trampas, la confianza en la suerte y el oportunismo.
  • Compartan con ellos sus historias personales de esfuerzo, siempre hay una: cómo lograron fundar una familia, cómo consiguieron el trabajo que tienen o, incluso, cómo llegaron a vencer una adicción.
 

Palabras para los docentes

La escuela es el espacio más adecuado para fortalecer las competencias relacionadas con el valor del esfuerzo y ustedes, los mejores entrenadores técnicos para chicos de “alto rendimiento”.
  • Háganles entender que el estudio es una forma adecuada de canalizar y ordenar su capacidad de esforzarse.
  • Adviértanles de los peligros que entraña el éxito fácil que se obtiene por medios ilícitos, como el crimen organizado.
  • Observen el desarrollo de cada alumno en forma individual y feliciten a cada uno por los logros a su medida sin establecer comparaciones con otros chicos.
Aprendan a esforzarse ustedes mismos. Revisen la calidad del trabajo que desempeñan en el aula. Desarrollen su capacidad de autocrítica y asistan a cursos de capacitación. Tal vez no te has dado cuenta, pero tus actividades de cada día son un catálogo de distintos esfuerzos. El primero es despertar a la hora necesaria y prepararte para acudir a la escuela. Una vez en ella prestas atención a las palabras de tu maestro y llevas a cabo lo que te indica. Regresar caminando a casa, o pasar un rato dentro de un transporte incómodo también exigen tu disposición y empeño. Una vez en la casa los desafíos continúan: completar la tarea que te dejaron, ayudar a tus padres o hermanos, ordenar tus cosas. En cada una de esas acciones estás demostrando tu deseo de ser mejor cada día.

Actividades

¿De qué modo aumentar tu capacidad de esforzarte y comprometerte en una actividad? Con atención y dedicación construye paso a paso y piedra a piedra los distintos aspectos de tu vida. Con claridad para tus propósitos distingue bien cuál es el objetivo más valioso que te gustaría conquistar, dale el tiempo necesario y emplea todos tus recursos personales: tu resistencia física, tu inteligencia, tu imaginación. Aprende de otros casos y actúa en el tuyo. Revisa constantemente si estás siguiendo el camino correcto. Aprovecha las experiencias que te cuenten las personas cercanas a ti. Habla con tus familiares y pregúntales qué logros les dan más orgullo y cómo los consiguieron. Pero sobre todo, aprende a combatir el desánimo y la pereza que a veces experimentas. Tu futuro está en juego:
  • Realiza cada tarea con profundidad y concentración. Si se trata de lavar un plato, procura que no quede una sola mancha. Si estás pasando algún apunte a tu libreta evita cometer errores.
  • Si practicas un deporte perfecciona tus estrategias y movimientos.
  • Aprende las ventajas del “trabajo hormiga”. Si tu habitación, tu mochila o tus cajones están en completo desorden dedica, por ejemplo, quince minutos al día para arreglarlos. Al cabo de un mes cada cosa se hallará en el lugar que le corresponden.
  • De acuerdo con tus intereses personales emprende una actividad a tu gusto, aprovéchala como oportunidad de fortalecer tu perseverancia y conocer lo estimulante que es obtener logros.
  • Puede tratarse del aprendizaje de un idioma o alguna manualidad.

Lo que aprendiste

El esfuerzo es importante porque en él radica la posibilidad de alcanzar las metas que deseas, llevar al máximo tus posibilidades como persona y transformar la realidad que te rodea. Recuerda siempre al hombre que, a pesar de no tener manos, hizo algunas de las esculturas más hermosas que se conservan.

Amplía tu visión

El proceso de Independencia de México fue uno de los más largos de América Latina (1810- 1821). Investiga cómo fue posible que sus líderes perseveraran en ese esfuerzo por más de una década.Busca información sobre los destacados deportistas mexicanos que, a pesar de sufrir una discapacidad física han alcanzado grandes logros en competencias internacionales. Uno de ellos es Saúl Mendoza: aunque no puede usar sus piernas por haber sufrido poliomielitis sobresale como campeón de los juegos paralímpicos.
  • En una libreta elabora un pequeño álbum de esfuerzos. Pregunta a tus amigos cuál ha sido el mayor esfuerzo que han realizado y de cuáles logros personales se sienten más orgullosos.