Vale la pena el esfuerzo
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Es molesto cuando alguien no hace su esfuerzo, ¿nosotros lo hacemos? ¿Siempre?

 

¿Esfuerzo, qué es eso?

Hoy, el valor más olvidado es el esfuerzo. Nuestra época procura en todos los ámbitos el confort. Por otro lado, la cantidad de chavos y chavas llamados “NiNi’s”, en todas partes, es cada vez mayor, según el Panorama de la Educación en México 2013, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Al mismo tiempo, según el Informe sobre el estado del Voluntariado en el mundo 2013 de Naciones Unidas éste crece por todos lados y, es algo raro porque para ser voluntario es indispensable esforzarse. Una explicación a esta paradoja puede estar en el modelo de esfuerzo que se les ha ofrecido: una vida de estrés y agobio frente al éxito de los talentos excepcionales cuyo esfuerzo es incuestionable, en otras palabras: Titanes vs Simples Mortales… La perspectiva puede desmoralizar a más de uno, en especial si este uno es adolescente o se siente torpe o feo, y el miedo al ridículo frente a todos se convierte en terror absoluto. Entonces uno puede preguntarse ¿para qué el esfuerzo?  
“Recuerda, hoy es el mañana del cual te preocupabas ayer.” Dale Carnegie.
  Según cifras de la OCDE, en México, el 24.7% de los jóvenes de 15 a 20 eran NiNi’s, según el mismo organismo, hoy somos el tercer país miembro con mayor cantidad de ellos.  

El esfuerzo se alimenta de motivación, ¿pues de qué más?

También es cierto que nunca como ahora las técnicas y metodologías de motivación han sido tan abundantes y diversas. La capacidad de esfuerzo no está perdida pero debemos “sintonizarla” con cuidado. Gurús del coaching y la superación personal coinciden en que para que alguien se esfuerce, primero debe existir motivación y ésta sólo nace de una gran necesidad o un deseo intenso y la convicción firme de que es posible. El esfuerzo, por sí mismo, puede estructurar y dar sentido a la vida, además si aún nos enternecemos y emocionamos, aún podemos inspirarnos unos a otros, como en una vieja película de boxeo. En la peli ochentera Rocky III, Apolo Creed reta y motiva a su antiguo adversario Rocky Balboa para esforzarse en el entrenamiento y dar lo mejor de sí en su próximo combate. Para musicalizar precisamente esto, Sylvester Stallone encargó al grupo de rock Survivor, su canción más famosa: Eye of the Tiger (Ojo de tigre), y el resultado es una manera de sintetizar ese estado de motivación en que ya no se trabaja, ya no hay esfuerzo, se fluye con las acciones. Les comparto un video con escenas de la película y la letra de la canción en español:     Para ahondar en el sentido del esfuerzo te recomiendo el artículo Esforzarse vale la pena de Xavier Guix.  

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