Déjalos experimentar: Para fomentar la libertad con tus hijos
  A menudo escuchamos que el hijo de tal está sobreprotegido, o que la hija de fulano es muy independiente; algunos padres se preguntan “¿cómo puedo fomentar la libertad en mis hijos?” Y todos podríamos ser una excelente fuente de consejos, el problema radica en que al calor del estrés y las emociones, el sentido común resulta ser el menos común de los sentidos. Aquí encontrarás algunos consejos que te permitan acompañar a tus hijos en el camino a la libertad:

1. Reconoce que han crecido.

Para quienes somos padres es complicado dejar de ver a los hijos como aquellos pequeños e indefensos seres que necesitan nuestra protección, ésta es una de las tareas más difíciles, pero si logramos conservar el sentimiento y a la vez soltar las riendas, de forma consciente y disciplinada, ellos aprenderán a apreciarlo.

2. Permíteles tomar sus propias decisiones.

Para aprender a ser responsables y adaptarse a nuevas situaciones, los pequeños necesitan la oportunidad de elegir y afrontar las consecuencias de sus decisiones, esto les permitirá madurar y desarrollar su capacidad de análisis.

3. Satisface su curiosidad natural.

Si tienes la respuesta a sus dudas, respóndele, pero provoca nuevas preguntas, si no lo sabes, acompáñalo a descubrir nuevos conocimientos y adquirir experiencias enriquecedoras.

4. Ofrece sólo la ayuda necesaria.

Para que puedan valerse por sí mismos necesitan esforzarse, si damos más o menos ayuda de la necesaria es posible desarrollar dependencia o frustración.

5. Sólo advierte sobre los riesgos.

Es obvio que haremos lo posible para protegerlos y evitarles tristeza o dolor, caemos en la tentación de hacerlos sentir miedo para evitar que actúen de alguna forma perjudicial, sin embargo, debemos permitirles enfrentar esos riesgos, siempre y cuando sus vidas no estén en peligro.

6. Haz las cosas despacio.

Para que el niño aprenda, necesita observar por sí mismo el proceso completo a una distancia adecuada; necesitas paciencia para acompañarlo en su proceso de aprendizaje, dando el incentivo necesario para continuar.

7. Permítele luchar para lograr sus propias metas.

Respeta su interés por crecer, permítele experimentar y ayúdale sólo en lo necesario para alcanzar nuevos logros.

8. Brinda sostén emocional.

Cuando se equivoque, anímalo, hazle entender que todos cometemos errores, y eso mismo forma parte del crecimiento; quizá puedas corregir un poco, pero sobre todo evita que se desanime.

9. Demuestra confianza.

Nuestros hijos desean ser grandes como nosotros, necesitan sentirse aprobados para seguir construyendo su propio camino, “El niño imita inconscientemente al adulto buscando realizarse como persona”, frases como: “yo sé que tienes en ti todo el potencial para salir adelante” son indispensables para el fomento de la libertad.

10. Permítele practicar.

Una vez que los hijos han aprendido alguna actividad, necesitan practicar, nuestra función como padres es supervisar, observar de reojo y guardar silencio, ofrecer ayuda siempre y cuando ellos la soliciten, “Niño que no ensaya, no aprende. Niño que no aprende se vuelve inútil y dependiente. Niño inútil y dependiente es un niño incapacitado para hacerle frente a la vida” (Barocio, 119.)