La decisión de don Benito
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¿Vale más una vida o la soberanía de un país?

La segunda mitad del siglo XIX fue una época de agitación en México. Dos grupos con ideas contrarias se disputaban el poder. Los liberales proponían la separación de la Iglesia y el Estado, y el proyecto de una república democrática. Los conservadores defendían el poder de la Iglesia y los grandes propietarios; pensaban que México no podía gobernarse solo y necesitaba ayuda extranjera. Los liberales encabezados por el presidente Benito Juárez, triunfaron en la Guerra de Reforma (1858-1861) librada entre ambos grupos. Juárez recuperó las riendas de la nación e informó que por el momento el país no podía pagar su deuda externa. Francia era uno de los acreedores y al recibir la noticia Napoleón III, su gobernante, planeó invadir México. Los conservadores lo apoyaron y se entrevistaron con el archiduque Maximiliano de Austria para ofrecerle el trono de México. Éste solicitó que se hiciera una consulta y, al recibir una respuesta positiva, aceptó. Él y su esposa Carlota llegaron en 1864.   Por el avance de la invasión, el gobierno de Juárez tuvo que salir de la capital y huir de una ciudad a otra. Maximiliano se instaló en el Castillo de Chapultepec y comenzó a gobernar como emperador. El país se sumió en una nueva guerra entre liberales y conservadores; pero la situación cambió en 1867, cuando Napoleón ordenó el retiro de las tropas francesas. Maximiliano permaneció en el país a petición de los militares conservadores y después de varias batallas, las tropas republicanas los sitiaron en Querétaro y los derrotaron el 15 de mayo de 1867. Una corte marcial sentenció a muerte al emperador. La noticia causó conmoción en el mundo y algunas figuras ilustres, como el escritor Víctor Hugo y el caudillo italiano Giuseppe Garibaldi, solicitaron a Juárez que lo perdonara y le permitiera regresar a Austria. El presidente Juárez, sin embargo, no le otorgó su perdón pues consideraba fundamental demostrar al mundo que México no estaba dispuesto a aceptar intervenciones extranjeras. Maximiliano murió fusilado el 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campana de Querétaro.  

Para reflexionar

Este incidente abre varias preguntas interesantes para discutir con el grupo. - ¿Fue correcta la decisión del presidente Juárez? - ¿Hubiera sido mejor que perdonara a Maximiliano? - ¿Qué consecuencias pudo tener una decisión contraria? - ¿Importa más la soberanía de un país que la vida de una persona?  

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